20/04/2025
Pasar duelo por un animal, todavía es un tema de que mucha gente no se atreve hablar. Creo que para la gente que nunca ha compartido su vida con un animal, es difícil de entender.
Nosotros ya llevamos dos meses sin Roke. Aparte de perder a un ser querido, a mi alma gemela, ha significado un gran cambio en nuestras rutinas, en nuestra vida. Si antes organizabamos nuestro día alrededor de las necesidades de él y gran parte de nuestras horas libres, se las dedicábamos. Ahora este tiempo lo tenemos que llenar...
No os voy a decir que nos cuesta encontrar cosas para llenar el tiempo, somos gente activa que pocas veces paramos, pero seguimos sintiendo un gran vacío.
Las rutas de senderismo sin él, no son lo mismo. A veces nos giramos pos si aparece entre los arbustos.
Los findes de escapada sin él, no son lo mismo. Cuando miramos por el retrovisor y no lo vemos en el asiento de atrás.
Estar en casa sin él , no es lo mismo. A veces todavía escucho sus patitas por el suelo
La verdad es que es muy difícil de explicar lo que es el duelo y supongo que cada uno lo vive a su manera. Hay días que nos acordamos de él con una sonrisa en los labios, otros días nos ponemos a llorar.
Lo bueno es que a nuestro alrededor tenemos gente que nos escucha, cuando decimos que todavía queremos hablar de ello, que nos abraza cuando necesitamos llorar y está allí cuando queremos permanecer en silencio pensando en él.
Mucha gente me pregunta si no queremos adoptar otro perro.
Echamos de menos tener un perro y seguro que más tarde o temprano, otro peludo será parte de nuestra vida, pero todavía no estamos preparados.
Lo que tenemos claro es que ningún peludo podrá reemplazar nuestro Rokecito, pero si el momento llega, mimaremos al nuevo miembro de la familia tanto como lo hicimos con él.