28/12/2018
BANDI🌈
Bandi, una parte de ti vivirá en cada uno de los voluntarios que te recordarán. Os dejamos unas palabras de una de nuestras voluntarias en recuerdo a Bandi❤️.
Cuando dejas a tu perro en una protectora de animales, te vas tranquilo, tu conciencia no sufre, hasta crees que eres buena persona. No lo has dejado atado a un árbol, ni en una rotonda o en una gasolinera. En la protectora lo van a cuidar, le darán de comer, y, con suerte, encontrará otra casa. Eso es lo que piensas.
Tú dejas tu perro y te vas tranquilo. Como la protectora está masificada, a tu perro hay que meterlo en un chenil donde hay el doble o el triple de los animales que tiene que haber y cada uno reclama un espacio que no tiene. Se hacen muchos cambios de chenil, todos los días, para que convivan en paz, y casi siempre se consigue, pero desgraciadamente, otras veces no.
A Bandi lo abandonó su dueño, era un perro bueno, que no sabía qué hacía allí, y esta noche ha mu**to, víctima de la masificación, del frío, del abandono, y sobre todo de la estupidez del que lo abandonó. No ha cruzado un arco iris ni se ha convertido en estrella, ni se ha ído a un lugar mejor. Eso nos lo decimos a nosotros mismos para consolarnos, pero él se ha mu**to, solo, abandonado, sin eufemismos. Para él no habrá lágrimas de una familia, de unos niños que lo echarán de menos. Nadie quitará su camita ni su platito, ni lo recordará al mirar su rincón vacío.
A Bandi lo recordaremos los voluntarios, con el corazón helado, porque estás desgracias te lo atraviesan de parte a parte.
Por eso te digo, ahora que es tiempo de regalos, si no eres capaz de querer a un perro, no lo tengas, no cedas ante tu niño que quiere una mascota para jugar, o ante tu padre que quiere un perrito que le dé compañía. No te comprometas si no lo vas a tener toda su vida y va a ser uno más de la familia. Ningún ser vivo merece morir como Bandi, asustado y helado de frío en el suelo de un chenil y en Navidad, cuando el mensaje del amor debería hacernos un poquito de mella en el corazón, y no quedarnos solo con el consumismo de los centros comerciales.
Bandi ayer jugaba con la pelota y hoy se ha ído, se merecía una vida mejor, pero como tantos seres puros, no la ha tenido. A los que lo queremos solo nos queda recordarlo, siempre, y seguir luchando por sus compañeros, por un mundo mejor, más solidario, donde ningún ser vivo tenga que morir de abandono y de estupidez ajena.
Descansa en paz, pequeño.
Siempre estarás en los corazones de todos los que te queremos.