11/03/2026
Con la llegada del final del invierno y el inicio de la primavera aumenta la presencia de la oruga procesionaria del pino, un insecto que puede suponer un grave riesgo para los animales de compañía, especialmente para los perros.
Sus pelos urticantes contienen una potente toxina que, al entrar en contacto con la piel o las mucosas, puede provocar reacciones severas como inflamación de la lengua o el hocico, salivación intensa, dolor, vómitos e incluso dificultades respiratorias.
La procesionaria suele encontrarse en zonas con pinos, parques o áreas forestales, por lo que durante estas semanas es especialmente importante extremar la precaución durante los paseos.
Si tu mascota entra en contacto con una procesionaria, actúa con rapidez. Evita tocar la zona afectada con las manos, lava cuidadosamente con agua tibia y acude de inmediato a un veterinario.
La información y la prevención son la mejor protección para nuestros animales.
Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga