30/03/2026
Llevo bastante tiempo sin hacer publicaciones con Mambo.
Resulta que lleva unos 4-5 meses lesionado.
¿Qué lesión?
Pues, lo ha visto el herrador, que es experto en estos temas, y dice que lo más probable es que, en la mano izquierda tenga artrosis a la altura del menudillo incluyendo la zona del casco y la corona. Hace un par de días o tres, lo pasó fatal en el herraje.
Presenta bastante dolor y tiene una cojera importante.
Tiene que venir el veterinario a hacer el diagnóstico definitivo aunque todo apunte a eso.
Hay que hacerle radiografías y tratar lo que tenga.
Hay gente que estará super feliz de que yo tenga este problema con mi caballo. Lo sé de sobra. Están felices de que esté apartada de todo lo que estaba haciendo.
Pero, ¿sabéis qué? No me importa nada. Solo os digo que, el que desea el mal del vecino, el suyo viene de camino.
Lo que me diferencia del resto es que, el bienestar de mi caballo, está por encima de absolutamente todo.
No me importan las medallas, el reconocimiento de nadie y tampoco que me aplaudan nada, como a otros/as que me sé, que lo único que hacen es jugar al peloteo, a las conveniencias y a poner trabas contando historias victimistas para apartarme e impedirme seguir.
Todos mis proyectos pueden esperar. Mi compañero tiene que recuperarse primero y luego, poco a poco, iremos haciendo lo demás.
Señores, que Mambo y yo no nos rendimos nunca. Esto es otro obstáculo que debemos saltar en esta gran carrera. No es el fin.
Con las recomendaciones del veterinario iremos poco a poco remontando.
Estoy estudiando muchísimo para modificar los entrenos con mi caballo, porque está claro que hay que cambiar la forma de hacer las cosas. Es otra forma distinta de ver la equitación.
Volveremos a las pistas, pero lo primero es que él esté bien.
Lo que le beneficia ahora es ir por terreno blandito, porque amortigua al pisar con la mano lesionada y casi no cojea.
En fin, que Dios perdone a los imbéciles que piensan que me han perdido de vista. Lo que no saben es que estoy esperando el momento de saltar al ruedo como lo hacen los miuras; de la manera más imprevisible 😉