16/06/2026
Tenemos 30.000 euros para comprar las tierras, y te necesitamos.
Hoy hablo en primera persona porque es necesario, y es que en estos años yo me he gastado más de 30.000 euros de mis ingresos personales en el santuario, debido a la crisis económica que ha mermado muchísimo las donaciones.
La historia de Santuario Animal Garfi es de grandes esfuerzos. En los comienzos yo trabajé de madrugada 14 y 16 horas como transportista para sostener el santuario, pero muy pronto Garfi adquirió una dimensión enorme, y no pude compaginar trabajo fuera y santuario; llegaba muy cansado y con sueño, teniendo que priorizar a los animales, redes... dormía apenas 2-3 horas para volver a la madrugada otras 14 horas, y casi me cuesta la vida en la carretera, así que decidí apostar todo por ellos dejando mi trabajo fuera, y conseguí que el santuario pudiese sostenerse sin mis ingresos personales, tuve la nevera vacía, y hasta el día de hoy hemos crecido muchísimo y estamos a punto de comprar las tierras para los animales.
A lo largo de este tiempo yo he aportado mis ingresos sin condiciones, porque dejé un trabajo pero siempre busqué la manera de seguir generando, y ese dinero lo tenía reservado para poder comprar las tierras, y como os digo, he dejado aquí más de 30.000 euros en urgencias veterinarias, comida, alquiler de las tierras (que pago yo), y más gastos urgentes que se han presentado.
Una persona que considero mi familia, socia de Garfi, me ha prestado 30.000 euros para poder comprar las tierras del santuario, algo de lo que voy a estar agradecido toda mi vida, porque Ana, que así se llama el ángel que Dios ha traído al santuario, ha confiado en mi, y me ha dado todas las facilidades posibles. Gracias a esto, Garfi está a un paso de salvarse, y digo a un paso, porque necesitamos reunir 10.000€ más, y os necesitamos a todas las personas que nos seguís y apoyáis, para que muy pronto podamos subir el mejor post de toda nuestra historia.
Ya hemos actualizado la campaña, y el dinero que falta decidirá si lo logramos o si se nos escapa después de todo lo recorrido. No es un extra, es la parte que falta para que esto sea real. Es ahora o nunca, y contamos contigo.