31/01/2019
¡¡EGGY la PERRA GUERRERA de AFGANISTÁN !!
Introducción
Han pasado ya 4 años desde que corría por Afganistán al frente de todo un ejército de humanos, en primera linea de fuego.
Me llamaban la reina esnifadora, vamos, que detectaba con mi olfato todo lo que me pidieran; y la verdad es que he de decir que, lo que en principio para mi era un piropo, llegó a convertirse en mi gran misión de vida.
De hecho, de haber fallado una sola vez, hoy no estaría aquí para contártelo y es por eso que, tanto mis hermanos de guerra como yo, jamás lo olvidaremos.
Aún recuerdo el día que llegué a Afganistán, después de criarme en la academia donde, correr detrás de la pelota y detectarla era suficiente para que me dieran todo tipo de títulos y así poder llegar a la tierra prometida..."Afganistán".
No sabía aún que, por el simple hecho de ser buena jugando a la pelota, podría ayudar a salvar tantas vidas humanas y hacer de un lugar llamado el in****no de la guerra, un sitio un poco mas seguro.
En pocos años he vivido diferentes experiencias, tanto bonitas como horribles. He podido oler la felicidad, la bondad, la amistad, el amor, el odio, la tristeza, el dolor, el rencor y la muerte ...No solo olerlo, también verlo.
Llegué a Afganistán a la edad de 21 años humanos y 3 perrunos. Estaba preparada para la gran aventura, sabía por otros compañeros que allí iba a jugar con la pelota durante horas, iba a comer la mejor comida y estaría acompañada de mi gran familia de hermanos humanos y perrunos las 24 horas del día.
También me decían que en mi contrato especificaban que se me debía de masajear, lavar y peinar después de cada día de juegos. Pero sabes que fue lo que mas me gustó de mi contrato de trabajo-juego? Que, si el compañero humano que me asignaban, no conseguía sacar lo mejor de mi jugando, sería él al que despedirían porque, si que he de decir que yo tenía mas titulaciones que el humano, así que pensé que, se lo pondría muuuy difícil hasta que me trataran como la reina que soy jajaja.
El contrato también decía que tenía toda la sanidad cubierta e iba a ser asistida por veterinarios que cuidan de humanos a los que llaman médicos y si me herían durante el trabajo, vendrían a buscarme en helicóptero para llevarme al hospital de inmediato.
No me podía creer que algo así existiese, así que sin sacar la lengua fuera, firmé de inmediato con mi huella... ¿¡Que mas podía desear!?
Te voy a contar brevemente algunas de las experiencias que me han marcado y mas adelante te las contaré con todo lujo de detalles, incluyendo vídeos, fotos y documentos que así acreditan mi historia real ;)
En una de mis misiones; si, misiones digo y explico: Mis hermanos humanos decían que, salir de misiones era salir de la base acompañados de otros perros y humanos a pasear delante de todos ellos para oler el camino, en busca de lo que ellos me pidieran, bien sean bombas de fabricación casera, minas, o cualquier tipo de explosivo, llegando a detectar hasta 18 tipos diferentes. A cambio, si detectaba, me daban mi gran pelota, jugaban conmigo sin parar mientras todos me daban la enhorabuena y se abrazaban entre ellos con gran felicidad y alivio porque decían que, una vez mas, había jugado a salvarles las vidas y hoy también había ganado.
Pronto pude entender lo que sus miradas decían mientras parecían sonrientes, después de haber jugado a detectar. Podía oler una mezcla de miedo entre ellas e incluso la euforia con la que sus cuerpos se abrazaban, me confundía. No entendía como podían mezclar tantas emociones en unos mismos gestos.
Cuando yo estoy alegre muevo la cola, levanto las orejas y no puedo parar de moverme dando vueltas en el mismo sitio. ¿Por qué estos humanos eran tan difíciles de entender?, me preguntaba.
Solo tenía dos soluciones para que pudieran actuar de tal forma que pudieran expresarse en mi lenguaje y así comprenderlos tanto ahora como en momentos futuros.
Me dije a mi misma; o los entreno para que aprendan mi lenguaje, o los adiestro para que solo hagan lo que yo quiero que hagan y así todo sería mas fácil para mi. Pero entonces miré a mi guía y me di cuenta que, si el nunca ha tratado de adiestrarme sino de entenderme, quizás la solución es que yo haga lo mismo y así podré entenderlo no solo a él sino también al resto de humanos.
Así que me paré y presté atención a sus movimientos, al olor de sus energías que, mas que alegría desprendían miedo y me quedé quedé fascinada al comprender que, tanto sus ojos como sus cuerpos hacían una descripción exacta de sus pensamientos. Y justo ahí me dí cuenta de lo que pensaban... Tenían miedo a que llegue el día en que yo o mis compañeros perrunos fallemos y entonces, ese día, la historia de todos habría cambiado para siempre.
Mi llegada no fue lo que esperaba, nada fue fácil. Me miraban con desconfianza e incluso con incredulidad. Me dí cuenta que no solo lo hacían conmigo, sino con mi guía también. Así que decidí mirarle y a su manera, con sonidos que en nada se parecían a ladridos, pude entender que, era normal. Tenían que poner sus vidas en mis manos. Cada día que salían a patrullar fuera de la base militar, les esperaban todo tipo de trampas para que dejaran de hacer lo que estaban haciendo, cortarles el paso con explosivos que como mínimo los iban a herir y lo único que podría salvarlos es que yo y mis hermanos caninos, a mucha distancia, detectáramos no solo los explosivos, sino los detonadores o cualquier cuerpo extraño en un camino árido que mostrara cualquier tipo de manipulación humana y eso sí, a una distancia bastante grande para no activar ningún tipo de energía estática que ya solo con la onda expansiva pondría nuestras vidas en peligro.
También os contaré la vez que, buscando bombas de fabricación casera cerca de un poblado, encontré algo en un montículo de tierra donde pude detectar con mi nariz, un olor fuera de lo común en el terreno. No era mas que un pequeño trozo de tela del tamaño de un pañuelo.
Me detuve, sabía que eso no debía de estar ahí y sin hacer ningún movimiento brusco que pudiera detonar quizás una bomba, me giré y mire a mi guía para que me ayudara. Enseguida entendió mi mirada de confusión y poco tardó en acercarse acompañado de sus hermanos humanos Forcier Y Trudel, para asegurar la zona y a todos nosotros mientras desenterraban ese trozo de tela que poco tardaron en descubrir que se trataba de una pequeña manta que envolvía algo y que de su interior salía un pequeño sonido que se acentuaba cada vez que nos aproximábamos, muy despacio, eso si, porque, ante todo estaba la seguridad de todos.... ¿Te puedes imaginar lo que hemos encontrado? Pronto te lo contaré...y te aseguro que te vas a emocionar como yo lo he hecho. Aunque créeme que he podido sentir odio, rencor y amor en un mismo momento.
Esta experiencia me hizo ver lo fuertes y a la vez débiles que podemos ser. En donde de la curiosidad a la emoción solo pasan milésimas de segundos. Aprendí que la guerra de unos, genera la bondad en otros. Que para ir del odio al amor solo hay que dar un paso. Pero sobre todo que, en la peor de tus situaciones, donde ya nada mas puedes ver tu final, llegan los ángeles y te recogen con sus brazos abiertos y los corazones encogidos para darte un segunda oportunidad en esta hermosa vida.
Y por supuesto, os contaré la historia en la que me galardonaron como “La reina esnifadora para la armada canadiense”, entre otras tantas...
Os iré contando y documentando con todo detalle en este mismo post toda mi historia, para poder mostrar lo que una perra como yo y al igual que el resto de mis hermanos caninos, podemos llegar a hacer cuando estamos en concordancia con un humano.
Porque "Si juntas tus ojos con mi olfato seremos héroes"................continuará.....