12/06/2026
Mandarina es una de tantas, pero ahora con un final diferente. ❤️
¿Quieres saber cómo llegó Mandarina a nuestras manos? Fue encontrada en un campo por una de nuestras compañeras durante su jornada laboral. María, o “La Mari” como la llamamos cariñosamente, lleva años formando parte del mundo animalista allá donde va, siempre dispuesta a ayudar. Su pequeño (gran) corazón le impide mirar hacia otro lado ante casos difíciles o injustos.
Ese día vio a una perrita arrastrándose por el campo. Por aquel entonces no tenía nombre, pero más tarde descubriríamos que sufría una fractura cuádruple en sus pequeñas patitas. Con lo que tenía a mano en aquel momento, La Mari consiguió una caja de mandarinas y la metió dentro para poder vigilarla y que descansara. Mandarina se dejó coger. Venía deshidratada, muy desnutrida y sobreviviendo como podía.
Y ahí fue La Mari, cargando con su caja de mandarina, el costal y la escalera durante toda la jornada laboral para tenerla siempre a la vista. Más tarde tuvo que pedir ayuda para trasladarla, porque no todo el mundo está dispuesto a meter un perro lleno de pulgas en su coche. Pero lo importante es que lo consiguió.
De ahí fue directamente a la clínica veterinaria. El diagnóstico confirmó lo que temíamos: las dos patas que arrastraba estaban rotas. Tibias y fémures hechos puré.
¿Y qué íbamos a hacer? Pues actuar. Pedimos presupuestos en varias clínicas, organizamos una recaudación y nos pusimos manos a la obra para intentar costear la cirugía lo antes posible.
Sinceramente, no esperábamos semejante respuesta por vuestra parte. Tanta implicación, tanta ayuda y tanto cariño por una perrilla que nadie conocía y que hasta ahora parecía no importarle a nadie.
Pero os portasteis. Y mucho.
Gracias a vosotros conseguimos reunir el dinero necesario y ayer Mandarina fue operada. 🐾➡️⬇️