09/08/2017
Acabo de extraer un cuerpo extraño que tenía un perro obstruyéndole el ano, por lo que no podía defecar y manifestaba fuertes dolores. Al explorarlo le salía un cordón blanco, como el de las salchichas. Pensaba que lo que le obstruía podía ser la parte metálica que llevan algunos salchichones y que se le podría haber clavado por dentro.
Al anestesiarlo y extraerle el cuerpo extraño me he llevado una desagradable sorpresa. Lo que tenía era una aguja de coser clavada.
Si solo hubiera sido la aguja con el hilo de coser hubiera pensado en un accidente. Un animal que come cosas que no debe corre ciertos riesgos. Sin embargo, tal y como está atado el cordón a la aguja, está claro que la intención del que hizo esto era hacer mucho daño.
Este perro ha tenido mucha mucha suerte. Esa aguja se podía haber clavado en cualquier parte del aparato digestivo, podría haber producido una perforación en cualquier lugar, incluso haber atravesado esófago y haberse clavado en el corazón. Esto hubiera supuesto su muerte inmediata.
Que esto os sirva de ejemplo para que no le permitáis a vuestros queridos perros que coman cualquier cosa, y menos de la calle. Desconozco si en este caso esa aguja estaba envuelta con comida, pero no es extraño que suceda.