21/04/2026
Bueno, nunca quise que llegara este momento, y ya hace días que tuve que tomar la decisión más difícil de mi vida.
Hace algo más de 14 años y medio que llegaste a mi vida, tras pedirte durante 19 Reyes y cumpleaños, y así fue. No me lo creía: eras una bolita gordita tricolor, un supuesto beagle. Ibas a llamarte Taison, Coque o Rayo (porque no te movías ni para comer), y al final, queriendo ser original, te puse Balto… ya ves tú 😅, como el lobo de una de mis pelis favoritas cuando era pequeño.
Te comiste zapatillas, zapatos, alfombras y camas; no hacías caso y te escapabas cuando te soltaba, y luego no podía pillarte. Pero también has sido el primero en venir cuando estaba triste y apoyar tu cabezota en mí; en saltar a mí y a cualquiera que se te acercara (o tú mismo corrías para saludar a todos) para mostrar tu infinito cariño y alegría.
Has evolucionado de beagle gordito a silla de Ikea moderna (patilargo y de colores raros), para convertirte en el perro con el porte más elegante. ¿Labrador con galgo? ¿Braco con qué?
Nadie acertaba que tu padre era un mastín y tu madre, la beagle 😅, y que tuvo cuatro cachorrillos ella sola.
Contigo he vivido mucho: empecé mi camino profesional con los animales, pues fuiste mi conejillo de indias en mi primer curso de adiestramiento; nos hemos independizado, y lo que soñaba: que conocieras a tu hermanita Amara 💖.
He cometido muchos fallos y me ha faltado mucho para darte, pero te he dado todo mi amor y he cumplido lo que siempre te dije: que te daría todo lo mejor que tuviese, incluso me lo quitaría para dártelo, y que te irías tranquilo, sin sufrir, y conmigo, tras muchos años, de viejito.
Nunca me olvidaré de ti. Eres y serás el mejor perro: cabezón, orejón, Don Balto, Baltón, Roberto, Paco, cabesi, gordo… y todos los motes que te ponía a diario. Te quiero, Balto. Espérame, y te ayudaré a coger un gato por allí arriba 🤍