29/07/2026
Hay lugares que terminan formando parte de nuestra historia sin que apenas nos demos cuenta. En estas montañas hemos caminado juntos, organizado actividades, compartido risas y visto crecer a nuestros hijos entre senderos y bosques que creíamos eternos. En un plano más profesional, Incluso lo hemos recorrido en misiones de búsqueda de personas desaparecidas.
Por eso, contemplar hoy cómo el fuego arrasa todo a su paso nos produce una tristeza difícil de describir. No hablamos solo de un espacio natural; hablamos de un rincón que muchos sentimos como propio y de personas que están viviendo momentos muy duros.
Hoy solo queda estar al lado de quienes lo han perdido todo, reconocer el esfuerzo incansable de los equipos que siguen luchando contra las llamas y confiar en que, con el paso de los años, la naturaleza vuelva a abrirse camino.
Ojalá las generaciones que vengan después puedan volver a recorrer estas montañas y descubrir la vida que un día las llenó.
Molta força, Castelló. No esteu sols.