01/07/2026
Esta semana me toca cambiar la bata por algo igual de importante.
La clínica continúa abierta y en las mejores manos gracias a mis compañeros, mientras yo me dedico durante unos días a cuidar de mis padres.
Mi padre tiene 97 años y mi madre 93. Han sido siempre personas fuertes e independientes y, aunque siguen conservando esa fortaleza, ahora necesitan que estemos un poco más pendientes de ellos. Entre mis cinco hermanos y yo nos iremos turnando para acompañarlos y permitirles seguir disfrutando de algo que les hace inmensamente felices: pasar unos días junto al mar.
Con el paso del tiempo uno comprende que cuidar también es una forma de dar las gracias. Gracias por todo lo que hicieron por nosotros, por lo que nos enseñaron y por seguir regalándonos su ejemplo cada día.
A veces pensamos que cuidar solo forma parte de nuestra profesión. Pero la verdad es que empieza mucho antes, en casa, con quienes nos dieron la vida.
Nos vemos muy pronto de vuelta en la clínica. ❤️