27/08/2026
La artrosis es una enfermedad degenerativa y progresiva muy frecuente en perros de edad avanzada. Sin embargo, a diferencia de lo que muchas veces esperamos, el dolor no siempre se manifiesta con lloros, quejidos o cojera evidente.
Los perros son expertos en adaptarse.
Y, en ocasiones, los primeros signos son cambios tan sutiles que pueden confundirse simplemente con «hacerse mayor».
🔎 ¿Qué señales debemos vigilar?
🛋️ Le cuesta más levantarse después de descansar.
🪜 Evita subir o bajar escaleras.
🚗 Ya no quiere saltar al coche, al sofá o a la cama.
🐕 Pasea más despacio o reduce voluntariamente la distancia.
⏸️ Se para con más frecuencia durante el paseo.
💤 Duerme más o parece menos activo.
🧸 Juega menos o pierde interés por actividades que antes disfrutaba.
🐾 Presenta rigidez, especialmente después del reposo.
🔄 Cambia su forma de caminar o de sentarse.
😕 Puede mostrarse más irritable cuando manipulamos determinadas zonas.
⚠️ No debemos asumir que estos cambios son simplemente consecuencia de la edad.
En muchas ocasiones, el animal no deja de hacer una actividad porque sea viejo, sino porque anticipa que realizarla puede producirle dolor o molestias. Es decir: adapta su comportamiento para evitar aquello que le resulta difícil.
🩺 Detectar estos cambios a tiempo es fundamental.
Una exploración veterinaria y, cuando sea necesario, pruebas complementarias como la radiografía nos permiten valorar las articulaciones y establecer un plan individualizado.
El manejo de la artrosis puede incluir control del peso, ejercicio adaptado, rehabilitación, modificaciones ambientales, soporte nutricional y tratamiento farmacológico cuando esté indicado.
💚 Envejecer no debería significar vivir con dolor.
Si notas que tu perro «ya no hace las cosas que hacía antes», obsérvalo con atención. A veces, su forma de pedirnos ayuda no es ladrar ni llorar… sino simplemente dejar de hacer aquello que antes le hacía feliz.
📍 Estamos en Camino de Salamanca, 21, Cabrerizos (Salamanca).
📞 923 20 94 70 · Atendemos con cita previa.