05/06/2013
LAS FORMAS DE DEFENSA DE UN CABALLO
Decimos que un caballo se “defiende”(en algunas ocasiones reaccionando de manera violenta), cuando no acata las órdenes de su jinete o cuidador.
Podemos destacar tres clases de defensa:
La resistencia pasiva o también llamada carácter reacio que es cuando el animal se rehusa lisa y llanamente a cumplir con las órdenes, se queda de pié, quieto y no avanza.
Evitar al jinete es la segunda manera de defenderse, ya sea reculando, dando media vuelta o desviándose. Cuando se insiste en que el animal avance cuando algo lo asusta o inquieta optará por huir hacia un lado que es lo que llamamos desviación o hacia atrás reculando o dándose media vuelta, el temor es lo que impide que siga hacia adelante.
Denominamos rodeo a las defensas violentas, es decir dando coces, saltos o tratando de tirar al jinete.
Normalmente un jinete se enoja frente a la desobediencia del caballo, pero no hay que reaccionar con violencia, es improbable que el animal tenga falta de voluntad para hacer lo que le mandan, a veces su negativa responde a que no ha entendido la órden, que el ejercicio es muy complicado o doloroso, etc. Los pasos siguientes a ésta acción son: permanecer m***ado, tranquilizar al caballo e intentar realizar nuevamente el ejercicio, si lo castigamos empeoraremos la situación. Siempre debe primar la tranquilidad y analizar debidamente la situación acaecida, tratando de interpretar qué originó la reacción, si un dolor, miedo o falta de voluntad. Si la causa de la desobediencia es el dolor, debemos verificar los arreos y la salud del caballo; si es miedo, habrá que dotarse de extremada paciencia y comprensión; si es mala voluntad, es necesario tener mano firme y retomar el trabajo con ejercicios de más sencillez.
Existen casos en que el equino tiene miedo a algún objeto que a nosotros nos parece ridículo, pero hay que tener en cuenta de que los caballos por naturaleza reaccionan con prudencia ante lo desconocido, debemos tratarlos con dulzura, aflojarle las riendas, intentar que se acerquen y si no dá resultado, apearse y pasar por delante del objeto para darle confianza.
Algunas veces las coces o saltos son de alegría, o por querer tirar al jinete reaccionando a un dolor. Un caballo que se encabrita debe ser m***ado por jinetes expertos porque es muy peligroso; en este caso el jinete no debe tirar de las riendas sino aflojarla e inclinarse hacia adelante para mantener el equilibrio.