Lucy Rees

Lucy Rees En el pensamiento indígena americano, uno conoce algo solo cuando se conoce desde los 4 aspectos del ser humano: mente, cuerpo, corazón y espíritu.

15/08/2025

Gracias por su visita y por llevarme a México nuevamente Instituto Internacional de Aprendizaje y Crecimiento Asistido con Equinos

También os comparto que presentaré el libro que he escrito con mi amiga Paola Arreola

Os comparto que estamos a un mes de veros.Me han dicho que les diga que siguiendo a mi amiga Paola Arreola  y al Institu...
10/10/2024

Os comparto que estamos a un mes de veros.

Me han dicho que les diga que siguiendo a mi amiga Paola Arreola y al Instituto Internacional de Aprendizaje y Crecimiento Asistido con Equinos en Instagram e respectivamente podrás acceder a una beca muy buena si dicen que vieron esta publicación.

Nos vemos en un mes en México.

https://galopedigital.com/tuva-conexion-y-amistad-entre-caballos-y-ii/Os comparto el articulo que escribí de mi experien...
10/09/2024

https://galopedigital.com/tuva-conexion-y-amistad-entre-caballos-y-ii/

Os comparto el articulo que escribí de mi experiencia en Tuva con caballos.

Es una pequeña parte de lo que os estaré compartiendo en noviembre en mi visita a México.

Os espero Instituto Internacional de Aprendizaje y Crecimiento Asistido con Equinos y Paola Arreola tienen toda la información

Paciencia y trabajo La amistad no se impone ni se compra. Escogemos nuestros amigos porque queremos estar con ellos. Es lo mismo para el caballo. Y nuestra colaboradora Lucy Rees concluye su estudio en esta segunda parte de su visita a Tuva El potro está trabado de mano a pie durante meses y con la...

Saben que no estoy en redes. Este año he estado en investigaciones importantes sobre el comportamiento de los caballos, ...
10/08/2024

Saben que no estoy en redes. Este año he estado en investigaciones importantes sobre el comportamiento de los caballos, tanto con otros de su especie y como eso se relaciona con los humanos. Sus emociones, entre otras cosas. Ya saben que estaré en México en el mes de noviembre. Mi amiga y profesional Paola Arreola y el Instituto Internacional de Aprendizaje y Crecimiento Asistido con Equinos están organizando esta visita. Pueden escribirles y os dejo aquí la publicidad que me han compartido.

10/07/2024

Mis fechas en México 2024 serán:

16 y 17 de noviembre en la Marquesa
23 y 24 de noviembre en GDL
30 de noviembre y 1 de diciembre en Puebla

Pueden ponerse en contacto con mi amiga Paola Arreola o al número del Instituto Internacional de Aprendizaje y Crecimiento Asistido con Equinos

Os espero.

El miedo, el trauma y el entorno La brutalidad de la doma que vi en Tuva este año – la misma que he visto en Venezuela, ...
13/11/2023

El miedo, el trauma y el entorno

La brutalidad de la doma que vi en Tuva este año – la misma que he visto en Venezuela, Argentina, Arizona y otros países – me hizo reflexionar sobre el miedo y el trauma del caballo.
El miedo es una emoción adaptiva y necesaria. Si un animal no teme una experiencia que amenaza su vida y aprende evitar su repetición, no sobrevivirá. Es lógico. El trauma es otra cosa. No es simplemente un miedo exagerado y duradero, es la invasión del miedo en todos los aspectos de la vida del animal o la persona. No hay evidencia de que los animales lo complican avergonzándose por no conseguir superarlo como hacen los humanos, pero muchos de los síntomas básicas coinciden en los dos: el pánico al encontrar cualquier cosa que haga acordarse de la situación traumática; la incapacidad de controlar este terror; las reacciones exageradas a cualquier pequeño susto; la depresión y la retirada de la vida social; los periodos de “ausencia” cuando la mente se disocia del cuerpo dejándolo abandonado; las pesadillas, los disturbios del sueño y los perjuicios a la memoria. Mientras estos síntomas son normales durante un mes o dos después de una experiencia traumática, es su persistencia lo que marca el PTSD o desorden del estrés postraumático, el cual pueden sufrir los animales tanto como nosotros. Habitualmente el caballo traumatizado nunca se echa al suelo ni se revuelca. Nuestros intentos de habituarle a los elementos que formaron parte de su desgracia fracasan e incluso empeoran sus reacciones.

Esto es parte de lo que estaré compartiendo con ustedes en las fechas que os veré en México gracias a mi amiga Paola Arreola, su Instituto y a las personas que le han apoyado a que esto suceda.

Espero veros en noviembre.No soy amante de la tecnología. Estar en la vida real me es más grato.Os espero para veros en ...
03/10/2023

Espero veros en noviembre.

No soy amante de la tecnología. Estar en la vida real me es más grato.
Os espero para veros en persona y no solo aquí.

Me compartieron esta publicidad, aquí la cuelgo para que os vayáis enterando.

Pintxo y su compañera leal de muchos años, Indar, tenían una potra, la guapa Itaia. Como normal, cuando Itaia entró en s...
08/09/2023

Pintxo y su compañera leal de muchos años, Indar, tenían una potra, la guapa Itaia. Como normal, cuando Itaia entró en su primer celo, Pintxo la echó de la banda. Se emparejó con el joven soltero Zabal y produjeron una potra, Birka. Con solo un año, Birka se empeñó en un soltero de paso, pero se quedó con Zabal e Itaia, algo poco común, pero era muy joven. Zabal pareció contento con su familia hasta marzo, cuando Itaia y Birka daban luz a sus potrillos durante la misma noche.

Las yeguas siempre se apartan de su banda para el parto, pero Birka tardó dos días al reencontrarse con Zabal e Itaia. Supongo que Zabal no se preocupó en buscarla porque es su hija y no debía ser con el como sea. Aunque no protestó cuando reaparecía, ya que tampoco le hizo mucho caso.

Un día, hace casi dos meses, Zabal, las dos yeguas y sus dos potrillos iban al charco, que está rodeado de mata densa y alta, al mismo tiempo que Pintxo e Indar. Había bastante confusión en la mata y al final salieron Indar, Itaia y su potrita seguidas por Pintxo. Zabal se olvidó de Birka y los persiguió ansioso (no sé si fue más por la preocupación de la seguridad de su hija o por la pérdida de la yegua). Pintxo se giró y sin examinar a Zabal, le embistió con rabia. Zabal huyó. Hay que ver que Pintxo es nuestro semental más mayor, con 14 años, mientras Zabal, con 7 años, está empezando su carrera como semental y fue una decisión sabia. Pero siguió por detrás de ellos. Cada vez que Pintxo podía verlo, le atacaba.

Esta situación incómoda se mantuvo durante dos o tres semanas. Cada cinco minutos, Pintxo atacaba a Zabal, pero nunca consiguió tocarle ni convencerle de desistir en perseguirlos. Zabal aprendió a quedarse a una distancia diplomática escondido en la mata mientras mantuvo la banda en vista. Pintxo perdió peso, Zabal no. Poco a poco, más por la conducta de Zabal que de Pintxo, los ataques disminuyeron hasta que Zabal podía estar en plena vista de Pintxo, pero con su distancia (unos 30 metros). Era más bien la situación que describe Linklater, un conflicto continuo e incómodo.

A los caballos no les gusta el conflicto y menos el conflicto continuo, buscan soluciones. Las cosas cambian, las emociones se calman. Vimos que el antagonismo de Pintxo llegó a una tolerancia de Zabal, pero Pintxo no había llegado a verle como aliado en la banda.

La primera indicación ocurría hace una semana. Estaba observando la banda de Pintxo cuando llegó la banda de Txito. Ahora Txito es un gran semental, en su mejor etapa de vida, y no tiene miedo de nadie, incluido Pintxo. Hay una potrita muy atrevida e independente en su banda, que al ver la de Itaia, iba a investigarla. Las dos empezaron de jugar como locas, galopando a tope entre las dos bandas hasta agotarse. Ambos se quedaron examinándose al lado de Itaia y Pintxo. Txito no estaba para perder a su hija, iba a recuperarla como el buen padre que es, preparado al invadir la banda de Pintxo. Pero quien intervino no fue Pintxo sino Zabal, que salió de su mata a enfrentarle. Había un encuentro ruidoso, con manos en el aire. La potrita decidió volver a la seguridad de su madre y en un momento todo se calmó. Txito volvió a su banda y Zabal a su mata. Pintxo, que no se había movido de las yeguas, iba tranquilo a Zabal, frotó su cuello contra el de Zabal y volvió a las yeguas.

Me interesó mucho este cambio en sus relaciones, pues pareció que Pintxo había dicho a Zabal “buen trabajo, amigo, gracias”. Había visto que los ataques habían disminuido y que Pintxo había, por fin, aceptado la posición de Zabal como satélite visible y constante de su banda. Pero no había visto ninguna señal de colaboración hasta esta.

En días pasados tuvimos más evidencias. Allí estaban Pintxo, las dos yeguas y la potrita, con Zabal a 30 metros de ellos. Vino un relincho alto. Pintxo no le hizo caso, pero Zabal iba a investigar. Salió de la mata con una potra, Cuacos, de un año y vagando de un lado a otro en la dispersión natal. La potrita de Itaia vino a ellos y los tres quedaron aparte comunicándose con mucho gusto. Cuando la potrita de Itaia se aburrió de esta conferencia, volvió a su madre y Cuacos se giró atrás. Zabal la siguió cabeza abajo recogiéndola mientras intentaba escapar. Zabal se calentó asustándola más y los dos galoparon arriba y abajo. Nos costó unos minutos para darnos cuenta de que no estaba recogiéndola para sí mismo sino para incorporarla a la banda de Pintxo. Creo que ella tampoco tenía claro dónde irse, pues le costó a Zabal un buen trabajo. Al final consiguió entregarla a Pintxo, que en su torno bajó su cabeza al suelo para recogerla con las demás. Zabal lo miró contento. Hoy Cuacos no está con ellos, tampoco está con Zabal, que ha resumido su rol del Ministro de Extranjería de la banda. Hemos visto un par de veces cuando Pintxo le encuentra en la mata (están en la parte alta, que es todo brezo) y se saludan amigablemente.

He visto cómo esta relación negativa ha evolucionado a una positiva. La persistencia de Zabal es impresionante y me parece que no está ocasionada por un amor infinito de Itaia, sino por la preocupación hacia la seguridad de su hija tan pequeña.

Claro, no tengo ni idea si esta es la manera normal en la que se forman estas bandas: que una yegua decide irse a otra banda con un potrito pequeño y el padre los sigue. Lo que sí que sé es que, por norma, un semental no está tan persistente si pierde solo una yegua a otro semental. Parece que se enfadan un momento y luego aceptan que ella puede escoger a quién quiera, sin rencor. Una hija es diferente, por lo menos cuando es pequeña. Es el deber del padre cuidarla. Pero lo que me ha impresionado es cómo los dos sementales llegaron primero a una tregua cómoda para los dos y luego a una colaboración amistosa. O sea, al final es Claudia Feh la que gana mi voto.

Lo que sigue pareciendo un poco raro es que Itaia, que ya tiene siete años, ha decidido volver a vivir con su madre. Espero que la próxima primavera vuelva a Zabal, ya que Pintxo no la va a cubrir. Por cierto, la persistencia de Zabal merita alguna recompensa.

Lo que impresiona a la gente, que tiene la suerte de ver estos episodios, es la sabiduría, la y la inteligencia emocional que demuestran los sementales a pesar de su tendencia de calentarse en los primeros momentos y cuando su paz se disturba. Se dan cuenta también por qué el semental doméstico, tan a menudo deprimido de cualquier educación social y de cualquier posibilidad de completar el rol que le dicta su naturaleza genética, no puede llegar a esta inteligencia emocional. Le queda solo la depresión (que sirve bien a la gente, no da guerra) o la frustración que le lleva a las explosiones emocionales que no saben gestionar.

Os comparto la información de mi visita a México.Más información con el organizador Instituto de Coaching Profesional As...
06/09/2023

Os comparto la información de mi visita a México.

Más información con el organizador Instituto de Coaching Profesional Asistido con Caballos México ICPAC y Paola Arreola

Os compartiré mis investigaciones con Caballos en libertad en Mongolia, Rusia, Noruega, España, Tuva y os compartiré el cortometraje sobre mi investigación sobre la relación filial de los caballos con el humano.

Seguimos con CarameloLa flexibilidadEl cambio de la musculatura y la aceptación de la embocadura me abren dos puertas: l...
01/07/2023

Seguimos con Caramelo

La flexibilidad

El cambio de la musculatura y la aceptación de la embocadura me abren dos puertas: la primera, la mencionada arriba, la buena parada; y la segunda, la de la pierna interna y la flexibilidad.

En Inglaterra me enseñaron que la pierna interna actúa como un pilar alrededor del cual se incurva el caballo usando las riendas y la pierna exterior. En Portugal aprendí a tocar el lado del caballo con la rodilla y la parte de arriba del gemelo moviéndolos hacia adentro y adelante, en el momento que el caballo está moviendo su pierna interna hacia delante. Por la sincronía, el caballo pisa más adelante y adentro, flexionándose alrededor de la pierna como hace un niño cuando le hacemos cosquillas en las costillas por debajo de la axila. Confieso que me costó una barbaridad conseguir usar la pierna así sin tensarla, pero los resultados merecían la diligencia: puedo flexionar al caballo con delicadeza sin usar la rienda o la pierna externa, aunque con ciertos caballos, al inicio tengo que usarlas un poco para ayudar al caballo a entender lo que significa la pierna interna. Cuando este capta la idea, el caballo estira el cuello, flexiona la nuca, crece la cruz y cambia su equilibrio. Creo que es porque estimulamos el músculo serratus ventralis, que forma parte del corsé que suspende y levanta el tren anterior. De todas formas, para mí es imprescindible tener esta reacción a la pierna interna antes de intentar la espalda adentro, esta aspirina de la doma que abre las puertas de la flexibilidad, el equilibrio y así las habilidades gimnásticas del caballo.

La subida fortalece los músculos de la línea dorsal de manera natural y voluntaria

Releyendo esto, parece muy técnico y quizás los es, aunque es posible que, como yo misma, no pertenezca a una escuela determinada de doma. Mi meta no es competir ni pasar mi tiempo en pistas sino tener un caballo que coopere conmigo por voluntad, porque ha descubierto placer al hacerlo; un caballo que no pesa en mi mano y suele responder antes de sentir mis ayudas, porque reconoce el movimiento de mi cuerpo antes de aplicarlas; un caballo que confía en sus habilidades físicas y mentales para solucionar los problemas que encontramos, porque le he dejado el espacio para experimentar y concluir por sí mismo. Lo que he aprendido, es que para conseguir un caballo así, sobre todo cuando empezamos con uno que no tiene ninguna intención de cooperar, necesitamos m***ar de forma más bien cooperando con él: no impedimos ni corregimos sus malos hábitos al moverse sino que le ponemos en sitios donde le es imposible repetirlos.

El primer ejemplo, hace meses ya, fue poner a Caramelo en caminos pedrosos donde no pudo andar invertido porque se tropezaba, por eso, bajó la cabeza para ver dónde estaba pisando y se encontró más cómodo. De la misma manera, cuando quise pedirle el giro agachado sobre los traseros, empecé a pararlo en un sendero estrecho cuesta arriba donde no pudo avanzar más, así que tuve que indicarle con la mirada y el cuerpo que teníamos que volver. Naturalmente lo hizo girando sobre los traseros. Al ver que lo pudo hacer, empecé poco a poco a pedirle en senderos menos inclinados. Su galope más corto y los cambios de mano, le vinieron por salir del camino y galopar evitando árboles: algo emocionante al inicio, pero le enseñó a templar su galope sin tirar a las riendas.

Después de unos meses, su dorso y su cuello han cambiado por completo

Cuando ponemos las ayudas para pedir un movimiento que ya sabemos que está dentro de las capacidades físicas del caballo (fuerza, equilibrio, coordinación), necesitamos exactitud, delicadeza y el momento justo. Empezar en los sitios donde es inevitable que haga este movimiento sin ayudas si tiene estas capacidades es su solución natural al problema, podemos ponerle las ayudas con esta delicadeza, nunca forzando, hasta que las reconozca y responda a ellas en cualquier lado.

Necesitamos también saber que nuestro asiento y equilibrio no están impidiendo lo que pretendemos. El caballo tiene mucha más consciencia del equilibrio y la fluidez de nuestro cuerpo que nosotros mismos. Veo esto como gran problema para los que m***an solo en pista plana, que suelen acabar usando las ayudas con demasiada presión porque su cuerpo está impidiendo el movimiento que quieren; tampoco el caballo está acostumbrado a ajustar su equilibrio. En los terrenos complicados donde los caballos se mejoran de forma natural, ambos tenemos que ajustarnos a cada paso para llegar al equilibrio y coordinación que es la m***a fluida; la llave es evitar la presión de las riendas.

Así continuamos, Caramelo cada vez más fuerte, bello y atlético, pero quizás lo más marcado de los cambios que ha hecho es lo de su vida interior. Ha adquirido el aspecto de un caballo confiado en sí mismo, que sabe gestionar el mundo, que se enfrenta a los desafíos con gusto y ánimo, un caballo que disfruta de su vida. Sus ojos brillan, se siente chulo, un señor caballo. Restaurar al caballo su derecho de ser caballo, sus ganas hereditarias de ser un atleta feliz, es para mí el gran placer de la doma natural.

La bocaDespués de varios meses, Caramelo sabe que mi pelham de goma no le puede dañar ni darle miedo. No obstante, su re...
29/06/2023

La boca

Después de varios meses, Caramelo sabe que mi pelham de goma no le puede dañar ni darle miedo. No obstante, su reacción automática al sentirme mover una mano es la de subir la cabeza, pues le he guiado entre los laberintos de brezo y escoba con mi cuerpo y la pierna externa para evitar esta eventualidad. Ahora, en las curvas empiezo a levantar y adelantar mucho la mano externa; por respuesta, Caramelo baja y flexiona el cuello, pues viendo esto empiezo a usar la mano interna abierta y obtengo buenos resultados. No es una manera muy elegante de m***ar, pero consigo curvas elegantes sin ponerle ninguna presión y puedo reducir la exageración de las ayudas cada vez más.

Normalmente, monto con los dedos relajados y abiertos: mi idea de contacto es el peso de la rienda. Cuando veo que en estas curvas Caramelo está relajando la mandíbula (no tiene muserola ni cierra bocas para impedirle), experimento cerrando el pulgar brevemente por encima de la rienda, deteniéndola, y encuentro que sí, fue el momento justo de pedírselo porque hace lo que espero: flexiona la nuca con facilidad, como si fuera impensable reaccionar de otra manera. Practicamos esto en las curvas hasta que estoy convencida y al primer intento en línea recta, ¡vaya! la parada perfecta.

La parada está fatal y hasta que no fortalezca el dorso no mejorará

Os vemos en noviembre en México, os volveré a verlos

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