16/05/2026
A VECES BIENESTAR NO ES LO QUE TE IMAGINAS 🐾
Hoy os quiero contar el caso de Duque, un perrito de 10 años que llevaba toda su vida evitando la peluquería.
Cada vez que iba, montaba un show. Mordía, se bloqueaba, se estresaba tanto que al final... lo echaron de su peluquería. Y lo entiendo. No es fácil trabajar así.
Cuando llegó a mis manos, llevábamos sesiones y sesiones intentando convencerle de que aquí no pasaba nada. Que no tenía que morder, que estaba seguro. Pero su conducta estaba tan arraigada que forzarle solo empeoraba las cosas.
Así que hicimos un pacto:
Yo dejo que me muerda a su manera, y él me deja trabajar.
Sí, me muerde un poco. No es la situación ideal que me gustaría. Pero es la única forma de que pueda estar limpio, sin nudos, sin dolor y sin sedación.
Y aquí viene lo curioso: sus dueños me dicen que ahora viene a la peluquería súper contento. Entra moviendo el rabo. Porque ya no asocia este sitio con una batalla perdida.
Esto también es bienestar animal.
No siempre el bienestar es “todo cariñitos y sin estrés”. A veces es aceptar que tu perro tiene sus límites y buscar la opción menos mala para él. Para Duque, mejor que me muerda 5 minutos a mí, que vivir con nudos que tiran de la piel, suciedad y problemas de piel.
No juzgo a nadie que no pueda con esto. Cada peluquera tiene sus límites, y cada perro su historia.
Pero yo prefiero adaptarme a ellos, aunque me cueste un dedito, antes que condenarlos a vivir incómodos.
Si tu perro tiene miedo o mala experiencia con la pelu, háblame. Buscamos la forma. No hay casos imposibles, solo casos que necesitan otro enfoque.
Y como decimos en ArtPet…✨PERRITO FELIZ 🐶HUMANO FELIZ 😊 Mima a tu mascota en todos los sentidos con sentido 🫶🏻