11/01/2026
La Realidad Profunda de Ser Veterinario…!
Hace 21 años, inspirado por ver a mi padre cuidar con amor a las mascotas, decidí ser veterinario. Con el tiempo, comprendí que esta profesión significa abrazar tanto la vida como la pérdida. Somos testigos del inmenso amor de los dueños por sus mascotas, pero también enfrentamos la incomprensión cuando las cosas no salen como se espera.
Por algo nuestra profesión es la sexta menos valorada del mundo y, después de la medicina humana, una de las que enfrenta mayores índices de suicidio.
A veces, como sucedió recientemente en la ciudad, se nos culpa públicamente sin considerar nuestra perspectiva. Sin embargo, muchos casos salen adelante gracias a nuestra experiencia, a la respuesta del organismo de nuestros pacientes, y sobretodo a la sabiduría y bendición de Dios en cada uno de nuestros actos como médicos veterinarios. Pero siempre seremos recordados por la última acción sea positiva o negativa desde cualquier perspectiva.
También hay casos que escapan de nuestras manos, porque dependemos de la naturaleza de cada mascota. A pesar de todo, seguimos con empatía, fe y dedicación, haciendo lo mejor posible por cada ser vivo que cuidamos.