19/11/2025
Crónicas de viaje.
Tras la huella de Don Antonio Martínez Arredondo.
Por Dr. José Antonio Quintana
A Álvaro Domecq lo conocimos en su finca Los Alburejos. Allí nos citó a la hora lorquiana de las cinco de la tarde. Hasta allí nos llevó un destino, diseñado y presentido por Juan Jaume, un degustador cubano de Fundador y admirador de la marca Domecq. No imaginábamos que era una pieza necesaria, imprescindible en nuestro filme. Porque este rejoneador exitoso, también torero de a pie, que ama a los caballos como los amó Don Antonio Martínez Arredondo, es el artista que creó as coreografías que bailan los caballos andaluces por el mundo. Este es el vínculo de parentesco entre Álvaro Domecq, Don Antonio y su hija Alicia Alonso: los caballos y el arte danzario. Y aunque no se conocen Don Álvaro y Doña Alicia, fue Pedro Domecq, el antecesor remoto de Don Álvaro, quien regaló a Don Antonio Martínez el primer caballo que adquirió en su andadura oficial de 1929 por la Medina Sidonia. Un regalo de Pedro Domecq para el presidente cubano de entonces.
Don Álvaro Domecq fue atento y generoso con nuestro equipo de trabajo. Nos llevó a los lugares sagrados de su vocación, a las cuadras, a la plaza, al potrero en que pastan los toros bravos. Nos mostró sus espectáculos, Y nos hizo entrar a su casa, a su mesa, junto a su familia. No lo olvidaremos.