25/05/2026
Antes y después de una cirugía de síndrome braquicefálico.El objetivo siempre es el mismo: ayudarles a respirar mejor, eliminando tejido redundante que obstruye el paso del aire.
Pero este tipo de cirugía no es solamente “cortar paladar blando y un pedacito de nariz”.
Cada paciente puede tener alteraciones distintas, y si no realizamos una valoración completa —incluyendo evaluación endoscópica— no podemos saber realmente qué problemas tiene, cuáles pueden corregirse quirúrgicamente, cuáles no, ni cuánto va a mejorar su calidad de vida después de la cirugía.
En mi caso, siempre realizo la valoración previa en la misma anestesia de la cirugía, para aprovechar recursos y disminuir el riesgo de anestesiar al paciente más de una vez.
Además, la cirugía la realizo utilizando una combinación de láser CO2 y láser diodo, dependiendo de las estructuras que deban corregirse en cada paciente.
Importante: cuando existen cornetes aberrantes, siempre programamos una segunda cirugía. Es un procedimiento más prolongado, con tasas de recidiva relativamente altas, y requiere una conversación previa con los tutores sobre expectativas, riesgos y pronóstico.
Si tu mascota braquicefálica ronca, se agita fácilmente o hace mucho ruido al respirar… eso no es normal. Generalmente significa que existe alguna alteración que le impide respirar correctamente.
📞 Agenda una cita al 6005 0540
Dra. Paola Campos