19/05/2025
Muy importante a considerar 🐷🐽
𝑳𝒂 𝒄𝒆𝒓𝒅𝒂 𝒑𝒆𝒓𝒇𝒆𝒄𝒕𝒂
Dicen que existe…
Una cerda que pare siempre más de 14 lechones nacidos vivos.
Una que no se enferma.
Que no cojea. Que nunca aborta.
Una que en cada parto tiene un promedio soñado.
Que no se estresa, que no pisa a los lechones, que no tiene prolapso, ni MMA, ni inapetencia postparto.
Una que desteta todos los que pare, y todos gorditos.
Que nunca falla el celo, que tiene una fertilidad de libro, que es dócil, fuerte, maternal y prolífica…
Una cerda que parece más máquina que ser vivo.
Sí… la cerda perfecta.
Y muchos, cuando llegan a nuestras asesorías, la están buscando.
La compran con ilusión, la ven hermosa, y esperan que sea así.
Esperan que sea esa.
Que rinda siempre al 100%, que no dé problemas,
que funcione “como debe ser”.
Pero hoy queremos decirte algo…
𝐸𝑠𝑎 𝑐𝑒𝑟𝑑𝑎 𝑛𝑜 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡𝑒.
Porque las cerdas no son máquinas.
Son seres vivos, con sus ciclos, sus momentos, sus días buenos… y sus días no tan buenos.
A veces destetan 14, otras 8.
A veces se inflaman, a veces no comen.
Y eso no significa que sean malas. Significa que son normales.
Así como hay atletas de alto rendimiento que también se lesionan, las mejores cerdas también tienen tropiezos.
No todo depende de la genética. También importa la nutrición, el manejo, el ambiente, el cuidado.
Y, sobre todo, el entendimiento.
Porque la clave no está en encontrar la cerda perfecta.
Sino en entender el proceso.
En hacer ajustes. En observar. En aprender.
La verdadera perfección,
está en cómo respondemos como productores.
Así que la próxima vez que veas una cerda hermosa, como la de la foto, recuerda: parece perfecta… pero también tiene días difíciles.
La cerda perfecta no existe.
~ Por Laura Varela