30/04/2026
En Rusia, una pareja decidió cambiar el destino de Messi, un puma con graves problemas de salud que había nacido en el zoológico de Saransk, en Penza. Con apenas 8 meses, era demasiado débil para sobrevivir en la naturaleza. Fue entonces cuando Mariya y Aleksandr Dmitriev se enamoraron de él y lo adoptaron, brindándole cuidados y un hogar lleno de amor. ❤️
Messi, nombrado en honor al futbolista argentino, creció con atención constante: paseos diarios con arnés, entrenamientos en una escuela para perros y un espacio adaptado en casa con árboles y bambú. Aunque solo tiene dos tercios del tamaño de un puma normal, pesa 90 libras y se comporta como un gato gigante: cariñoso, juguetón y muy cercano a las personas.
La pareja asegura que Messi es parte de la familia y que no podría sobrevivir en un santuario junto a otros animales salvajes. Sin embargo, muchos cuestionan la decisión, recordando que los grandes felinos pertenecen a su hábitat natural y que convivir con ellos en un hogar humano implica riesgos.
Mariya lo resume así: “Claro que es peligroso tener un gran felino en casa, pero Messi es un animal especial”.
Hoy, con 10 años, Messi se ha convertido en un símbolo de ternura y resiliencia, mostrando que incluso los animales más imponentes pueden ser vulnerables y necesitar cuidados.
Su historia nos invita a reflexionar sobre la responsabilidad que implica rescatar y convivir con especies salvajes.
El amor de sus cuidadores le salvó la vida, pero también abre un debate sobre cuál es el mejor futuro para animales como él: ¿un hogar humano lleno de cariño o un santuario que respete su naturaleza? 💚
📷 IG/ l_am_puma