22/02/2023
“No me cuentes que te compraste un perro o que la tuya va a ser mamá, o que vas a cruzar a tu perro para que "se haga hombre"...
Porque veo un montón de mestizos morir a causa de la indiferencia, vagar kilómetros buscando agua, comida o una caricia... Porque muchos como yo, hemos pasado horas en las veterinarias, sosteniendo patas mientras son inyectados, esperando cirugías, o simplemente acompañándolos en sus últimos suspiros...
En este camino, aprendí que el corazón roto se puede curar, aprendí que el amor todo lo puede, aprendí la incondicionalidad y todos los días me estalla el alma cuando me miran con esos ojos agradecidos por hacer algo tan simple como es NO IGNORARLOS...
Así que obvio que amo los perros, todos los perros; los rotos, los vagabundos, los que tienen el valor de enfrentarse a la vida y la grandeza de perdonarnos. Por eso me duele, me enoja, cuando en lugar de amar el valor del alma del animal, aman su precio...
Te pido que si compraste, cruzaste o hiciste parir a tu animal por tu ignorancia y pretendes seguir haciéndolo no me cuentes, porque no me alegra... Porque le niegas ese lugar a uno que va a morir enfermo, de hambre, atropellado o simplemente de tristeza por haber sido abandonado”.