20/02/2021
"Los humanos os confundís mucho. Al final, cuenta más el abrazo con el gato que los jarrones chinos, la colección de corbatas o los coches con chófer...
😺 Por eso —dijo Sibila, dirigiéndose hacia la ventana— a los gatos nos cuesta entender cómo es que os enamoráis tanto de vuestras cosas, aunque vuestras cosas no os quieran de vuelta. Por ejemplo estas cortinas, tan apetecibles para rasgar.
Os enamoráis de vuestras cosas. Y además nunca os basta con las que tenéis, luchando por tener siempre más y más, y así ir alcanzando escalafones en la jerarquía simia.
😺 - Lo que buscas es una casa con vista a la felicidad
👩🏻—¿Y cómo lo encuentro?
😺 —Es muy fácil, más de lo que crees. Los gatos, como habrás visto, no tenemos un hogar fijo, aunque algunos humanos intenten encerrarnos entre muros. Nos gusta
merodear por una zona amplia, como de hecho hicisteis siempre los humanos antes de domar plantas y animales, antes de empezar a acumular cosas y cosas y más cosas que había que encerrar bajo llave.
Los gatos merodeamos por aquí y por allá, pero vamos identificando sitios que nos gustan: rincones, nichos, escondrijos, sitios cómodos en los
que nos echamos durante un rato. No nos hace falta mucho: un poco de silencio, una temperatura agradable, un terreno mullido. Y tiene que oler bien, claro. Ahí donde nos tumbamos, nos sentimos reinas en nuestro trono.
👩🏻💼—Ya, pero ¡yo no puedo vivir como una gata! Necesito un baño, una cocina, muebles, armarios...
😺—Sí, lo entiendo. Pero de verdad, no necesitas tanto espacio, tantas cosas. Ni necesitas vivir en un barrio «decente», como tú dices. Solo necesitas una casa con vistas a
la felicidad, hazme caso.
🔸 Y las ventanas las tienes que abrir desde tu interior ✨ Una vez
que florezcas tú, encontrarás que tu hogar está en todas partes, que ya vives en un palacio, que eres la reina de todo el universo. ¡Como cualquier gata callejera!
👩🏻💼Estuve un rato en silencio, meditando sus palabras.
😺 —Ah, otra cosa —añadió Sibila.
👩🏻💼—¿Qué?
😹—Intenta que la tenga alguna ventana por la que pueda entrar sin hacer demasiadas acrobacias.
Fragmento de "Conversaciones Con Mi Gata" de .