25/07/2020
Una hernia es la salida al exterior de contenido interno como grasa, parte del intestino o incluso algún órgano como el hígado o el bazo, fuera de la cavidad en la que debería encontrarse normalmente.
Esta salida se produce a través de una lesión o debilidad en la pared donde antes se encontraba una abertura, como puede ser la del ombligo. Suelen ser congénitas, es decir, son defectos que se presentan en el momento del nacimiento, aunque también pueden producirse por lesiones posteriores, especialmente por traumatismos repentinos, como puede ser un mordisco o un accidente.
Pueden ser de muy diferentes tamaños, pero tienen en común que son bultos lisos, suaves al tacto. En la mayoría de los casos, si presionamos con un dedo hacia el interior, veremos que el bulto se puede introducir. Decimos que estas hernias son reductibles. En cambio, en algunos casos las hernias no se reducen, esto es, se quedan atrapadas en el exterior, solo protegidas por la capa de piel. Se llaman hernias encarceladas.
La mayoría de las hernias umbilicales en el perro tienen una base genético/hereditaria, de ahí la importancia de esterilizar/castrar a aquellos perros que padezcan esta afección.
El signo principal de una hernia umbilical es la visualización de una masa al tacto suave a nivel abdominal. Por otro lado, los signos o síntomas de un estrangulamiento intestinal son:
Aumento del tamaño y temperatura del s**o herniario provocando además dolor
Malestar o dolor abdominal
Vomito
Pérdida del apetito
Decaimiento
El diagnóstico se hace por examen clínico, Radiografía contrastata y ecografía.
El tratamiento dependerá del tamaño de la hérnia y las molestias que estén generando en el paciente, el procedimiento quirurgico "herniorrafia" es la mejor elección.
Cirujano: .vet
Anestesiologa: