01/10/2026
En la puerta de la veterinaria había una caja de zapatos. Decía: "Cuidado, gatito".
Alex había llevado a Puchis, su perro, a la vacuna. Adentro de la caja, un bebé de tres semanas lloraba tan duro que se le metió en el pecho. Cabía en una mano. Puso una sola condición: "Si Puchis no le ladra, me lo llevo". Puchis lo olió… y se quedó quieto.
En la casa esperaba un esposo al que no le gustan los gatos. Al otro día, ese mismo señor madrugó a comprar arenero, arena, cobijas y leche. 🧡
Hoy Bombón es grandote, mezcla de bengalí, abre puertas y ventanas y duerme pegado al perro. ¿Y a quién sigue más? Al que "no le gustan los gatos".
Esta historia no la inventamos: nos la mandó .pedro, la misma mamá humana de Chiquita. Nos quedamos debiéndosela y acá está, con el mismo cariño. 💙
Si vos también tenés una historia de cómo llegó tu bebé, dejanosla en los comentarios o por mensaje… y la ilustramos. 🐾