08/09/2015
QUIERO COMPARTIR CON TODOS ESTA CARTA QUE ME ENVIÓ UNA MUY ESTIMADA CLIENTE, QUE YA VE CAMBIOS IMPORTANTES EN LA VIDA DE SUS MASCOTAS... NO HAY MUCHO MAS QUE DECIR. SOLO, GRACIAS SANDRA.
Querido Gustavo:
Te escribo esta carta para darte las gracias infinitas por tus valiosos aportes a la vida de nuestros amiguitos Hands, luly y en
especial Arenita, quien ya cumplió 7 años de vida y siempre la habíamos alimentado con concentrado de alta gama pensando
en que le aportaríamos lo mejor.
Como tú sabes 7 añitos en la vida de un perrito es bastante tiempo y últimamente Arenita empezó a dejar de comer y se
encontraba muy decaída por lo que decidimos llevarla al veterinario y después de realizar las respectivas ecografías y perfiles
hepáticos le diagnosticaron que sufría de barro biliar, para nosotros fue muy triste pues sabemos que esta situación tiende
a empeorar con el tiempo y compromete otras enfermedades. En ese momento comenzamos a pensar, ¿Qué hacer? ¿Qué
cambios pueden mejorar la salud de nuestra amiga? y como respuesta tomamos la decisión de investigar que otra alternativa
había para alimentarla y para nuestra gran fortuna nos enteramos de la comida LiloBarf, le consultamos al veterinario quien
se opuso argumentando que esta comida tenía mucha grasa y de pronto salmonella y empeoraría la salud de Arenita, pero
algo en nuestro corazón nos decía que esta era la solución que la alimentación juega un papel vital en todo ser vivo y Arenita
no sería la excepción, llamamos a LiloBarf y solicitamos nuestra nueva comida y después de realizar una respectiva oración y
pensando en que en la vida hay personas que realizan su trabajo con honestidad y respeto para nuestras mascoticas empezamos
a alimentar a nuestros 3 perritos; la primer vez alimentándolos fue muy especial, Hands saltaba como loco debido a que el
olor a carne y vegetales frescos lo enloquece y no teníamos ni idea de su exquisito gusto, Luly un poco más precavida espero
un poco y luego empezó a comer y Arenita se acercó al plato y era demasiado nuevo para ella, empezó a rodear la comida, a
olfatear los platos de sus hermanitos y como que decía ¿Qué paso con mi comida? Bueno después de unos minutos decidió
comer y no podía parar, estaba súper feliz, cuando observamos esta situación nos dimos cuenta que ese era el camino y a
partir de ese momento nuestros amiguitos no paran de comer su comida LiloBarf y están súper lindos en especial Arenita ya
no tiene barro biliar, este mes la lleve al control con el veterinario y en su ecografía parece como si nunca hubiese sufrido de
algo, tiene mejor salud que todos.
Por todos los motivos anteriores y muchos más te doy las más sinceras gracias y espero que todo el planeta se entere de tus
esfuerzos por mejorar la salud de nuestros incansables amiguitos. Hay cosas que el dinero no puede comprar como la felicidad
de estar muchos años más con quienes tanto nos aman, podrán ofrecer en el mercado otras comidas Barf y de pronto la
forma de competencia es el precio más económico pero estoy totalmente segura que cuando se hacen las cosas con amor se
ven a primera vista y eso me ha pasado, no cambio la comida Barf por ninguna otra y espero que muchas personas tengan
la fortuna y el privilegio de compartir estos alimentos con sus amores de cuatro patas.
Un abrazo y muchas huellitas caninas ,
SANDRA GUTIERREZ GODOY
CLIENTE DE LILOBARF
BOGOTA- COLOMBIA