24/05/2024
Este ejercicio se enfoca en resistir la tentación de moverse o rascarse, incluso ante la más mínima cosquilla o picazón. Recuerda, todo es pasajero y realmente la cosquillas no lastiman. Aquí te dejo los pasos a seguir:
3. Empieza a prestar atención a las sensaciones de tu cuerpo. Si sientes una cosquilla o picazón, resiste el impulso de moverte. En lugar de eso, observa la sensación y permite que se desvanezca por sí sola. Al final, te darás cuenta de que solo es una ilusión pasajera que no lastima, fortaleciendo así tu resistencia hacia lo negativo.
Ejercicio 2: El segundo ejercicio se centra en alcanzar un estado de "mente Samadhi". El objetivo es vaciar la mente de pensamientos, aunque sea por unos pocos segundos al principio. Aquí te dejo los pasos a seguir:
2. Intenta vaciar tu mente de todos los pensamientos. Al principio, puede que sólo logres mantener la mente en blanco por un par de segundos, pero eso ya es un avance.
3. No te desesperes si los pensamientos vuelven rápidamente. La clave es la paciencia. Cada vez que logres tener la mente en blanco por 2, 3 o 5 segundos, estás condicionando a tu mente gradualmente a dejar de estar pensando y sobre pensando en todo momento.
4. Con el tiempo y la práctica, podrás aumentar gradualmente estos periodos de "mente en blanco". Al llegar a la maestría en este nivel, podrás mantener una mente relajada, en el presente y libre de las preocupaciones que buscan robarte la paz interior.
Ejercicio 3: El tercer ejercicio combina los dos anteriores, pero también se enfoca en relajar completamente el cuerpo para permitir que el aire que respiramos oxigene nuestro cuerpo y también permitir una circulación sanguínea sin obstrucciones. Aquí te dejo los pasos a seguir:
2. Una vez que tu cuerpo esté relajado, pasa al ejercicio 2, calmando tu mente.
3. A medida que tu mente se calma, presta atención a tu cuerpo. Imagina que cada exhalación libera cualquier tensión restante, permitiendo que tu sangre fluya libremente. Inspecciona todo tu cuerpo y con cada respiración ve soltando y relajándote hasta lograr la maestría.