26/05/2022
¿Conoces la historia del gatito Oscar del geriátrico de Steer House?
Oscar fue un gato adoptado por algún personal médico del geriátrico Steer House en Rhode Island Hospital en Estados Unidos. Oscar vivía en la tercera planta del recinto, dedicada a pacientes con demencia terminal… A raíz de un tiempo se dieron cuenta del don que tenía Oscar para predecir el fallecimiento de los residentes del geriátrico, ya que siempre deambulaba y sólo se quedaba en la habitación de alguien cuando este iba a fallecer.
En una entrevista realizada al doctor del geriátrico David Dosa para el medio elmundo.es , explica el comportamiento de Oscar:
“Un ejemplo: "Oscar llega a la habitación 313. La puerta está abierta y entra. La señora K. descansa tranquilamente en la cama, con la respiración constante pero débil. (...) Oscar salta sobre la cama y de nuevo huele el aire. Se detiene a considerar la situación y entonces gira sobre sí mismo dos veces antes de enroscarse junto a la señora K. (...) Una enfermera entra en la habitación para examinar a la paciente. Se detiene al notar la presencia de Oscar. Preocupada, deja apresuradamente la habitación y vuelve a su mesa. Coge el historial médico y comienza a hacer llamadas", relata el artículo. A la media hora, empiezan a llegar los familiares y el cura alertados por la enfermera. Poco después, la señora K. fallece.
"Su mera presencia al lado de la cama es vista por los médicos y el personal del geriátrico como un indicador casi absoluto de muerte inminente, lo que permite a los miembros de la plantilla avisar adecuadamente a los familiares", cuenta Dosa, que también es profesor de la facultad de medicina Warren Alpert, de la Universidad de Brown, también en Providence.
"Mi impresión es que los animales son capaces de 'sentir' cosas que nosotros, como humanos, no podemos percibir. Existen evidencias de animales que se utilizan para predecir terremotos y, desde luego, se han contado historias sobre animales que identifican infecciones, etcétera. Mi idea es que [Oscar] es capaz de oler algo que nosotros no, quizás una feromona. Pero en última instancia, esto sólo es una suposición", resume el geriatra de Steere House. “