05/02/2026
Nuestro perro sufrió un ACV (accidente cerebro vascular), y pensábamos que estaba sano.
Hace más de una semana nuestro perro sufrió convulsiones por más de 2 minutos, algo que no terminaba nunca y a raíz de eso estuvo desorientado, con su mirada perdida, vocalizando, caminando desorientado y girando hacia la izquierda, todo eso atribuido como diagnóstico a un ACV sugerente a hipertensión.
Junto a mi hermana y cuñado (ambos colegas) que prestaron la primera atención, y mi familia, logramos sacar adelante a nuestro perro.
Pensamos lo peor, pero salió adelante y hoy, después de más de 10 días post crisis, ya prácticamente no tiene secuelas.
Continuamos con sus tratamientos y tenemos la certeza que nuestro perro seguirá mejorando.
Las alteraciones neurológicas son complejas y un desafío constante.