Clinica Veterinaria Lyon

Clinica Veterinaria Lyon Nos establecimos en nuestra ubicación actual ya desde el año 2000, siempre teniendo como norte la excelencia en el servicio prestado.

09/10/2020

Véanlo

03/10/2020

Amigos Lyon, quiero compartir este cuento con mucho cariño para ustedes, encierra una lección que le permitirá comprender mejor algunas tristes situaciones que inevitablemente todos iremos encontrando en la vida, un gran abrazo.
Hace muchos años, en los tiempos de Buda, vivía una pobre mujer viuda llamada Kisa Gotami, que tenía un hijo al que adoraba. Un día su hijo enfermó y murió, y ella, loca de dolor, se negó a enterrarlo y lo llevaba consigo a todas partes sin hacer caso de las palabras de consuelo y resignación que la gente le dirigía. Se aferró al cuerpo del bebé y no dejaba que nadie se lo quitara. Sujetándolo con toda su fuerza recorrió la aldea entera, rogando a la gente que le diera una medicina para curarlo.

Algunos se burlaban de ella, mientras que otros se asombraban o se quedaban perplejos. Lo único que quería era una medicina que devolviera la vida a su hijo. Por fin, alguien le sugirió que fuera a ver al Buda, quien tenía la fama de estar dotado de toda clase de poderes, era considerado un gran santo capaz de hacer los mayores milagros y muy posiblemente él podría ayudarle.

Con nuevas esperanzas corrió a buscarlo. La pobre mujer llegó con el cadáver de su hijo ante el Maestro y echándose a sus pies le rogó, entre sollozos, que le diera una medicina para su hijo. Buda miró con dulzura a Kisa Gotami y al difunto hijo que traía en sus brazos. “Sí”, le dijo, “puedo ayudarte, pero para hacer la medicina necesito que me traigas una semilla de mostaza”.

Fascinada, Kisa Gotami estaba a punto de correr a buscarla. En cualquier casa de la India había una vasija en la cocina donde se guardaban semillas de mostaza. Pronto tendría la medicina para su hijo.

“Sólo que hay una condición”, siguió diciendo Buda. “La semilla debe venir de un hogar donde nadie haya mu**to”.

Sin pensarlo más, la viuda, llena de esperanzas, partió para la ciudad y empezó su búsqueda.
Kisa Gotami anduvo de casa en casa y en todas partes encontró a personas que querían ayudarla con la mejor voluntad, pero siempre escuchó la misma historia. Aquí una esposa, allá un marido, un hermano o una hermana, una madre o un padre, un hijo o una hija. No había una casa en donde no lamentaran la muerte de algún ser querido. “Pocos son los que quedan vivos; muchos los que ya se han ido. No reavive nuestros tristes recuerdos”. Así le dijeron una y otra vez.

Lentamente, Kisa Gotami se fue dando cuenta que a todos los había visitado la muerte y que ella no era la única que lamentaba una pérdida. Calmada y sobria, miró a la criatura que traía en los brazos y terminó por aceptar que la vida había abandonado su cuerpo. Llevó a su hijo al cementerio y se despidió de él por última vez, y a continuación regresó a buscar al Buda.

Buda le dio la bienvenida y le preguntó si había conseguido la semilla de mostaza. - No – respondió ella -. Pero empiezo a comprender la lección que intentas enseñarme... Mi hijo ya no existe. Ha mu**to y lo he enterrado junto a su padre.

Buda le dijo con gran compasión: - Creíste que sólo tú habías perdido un hijo. La ley natural es que todo cambia y nada es permanente entre los seres vivos.
Kisa Gotami le dijo al maestro que quería seguir aprendiendo sobre sus enseñanzas, y desde entonces hasta su muerte fue su discípula.

La búsqueda de Kisa Gotami le enseñó que nadie se libra del sufrimiento y la pérdida. Ella no era una excepción. Esa comprensión no eliminó el sufrimiento inevitable que comporta toda pérdida, pero redujo el sufrimiento que se deriva de luchar y resistirse a aceptar ese hecho.

27/09/2020

POR QUÉ TE DUELE EL CUERPO
Te duele el cuerpo porque aún no has aprendido a disfrutar.
Te duele el cuerpo porque acumulas viejos odios y rabia.
Te duele el cuerpo porque te niegas a desarrollar tu vitalidad y elasticidad corporal.
Te duele el cuerpo porque lo castigas con adicciones e inmadurez emocional.
Te duele el cuerpo porque rechazas el presente y permites que los recuerdos te definan.
Te duele el cuerpo porque no cierras etapas y te vistes de víctima en el drama que creaste.
Te duele el cuerpo porque amas la herida que no quieres sanar.
Te duele el cuerpo porque has sucumbido a la apatía y te has dejado ganar.
Te duele el cuerpo porque dudas merecer una vida sin traumas y alas para volar.
Te duele el cuerpo porque has cedido tu voz al clan familiar.
Te duele el cuerpo porque no vives en paz.
Te duele el cuerpo porque no te atreves a valorarte más.
Te duele el cuerpo porque callas cuando debes gritar.
Te duele el cuerpo porque culpas al amor de tu obsesión por dominar.
Te duele el cuerpo porque exiges un respeto que no te atreves a generar.
Te duele el cuerpo porque confundes una relación con un ring donde poderte desahogar.
Te duele el cuerpo porque no te atreves a conectar con tu divinidad.
Te duele el cuerpo porque te da miedo la libertad.
Te duele el cuerpo porque no sabes que has nacido para triunfar.
Te duele el cuerpo porque no inviertes en silencio ni haces las paces con tu soledad.
Escrito por María Isabel Solís Dávila

ME PREGUNTAN PORQUÉVarios me preguntan porqué coloco reflexiones, artículos o frases que hablan de algunos aspectos filo...
20/09/2020

ME PREGUNTAN PORQUÉ
Varios me preguntan porqué coloco reflexiones, artículos o frases que hablan de algunos aspectos filosóficos que están afuera del ámbito de la salud animal, que esto es solo una página de una clínica veterinaria, que es un error, que debo colocar solo material técnico de lo que hacemos con los animales, solo nuestro trabajo, que nos aboquemos y centremos en eso, que hablar de otra cosa que no sea clínico es estar fuera de contexto.
La verdad es que veo nuestro quehacer profesional con la búsqueda del restablecimiento de la salud y el bienestar de las mascotas en conjunto con el bienestar de sus amos, son inseparables, se necesitan y se complementan.
Más aún, dueños con problemas es sinónimo SIEMPRE de mascotas desdichadas y enfermas.
Restablecer la salud de las mascotas es labor de la ciencia que ejercemos, lo hacemos todos los médicos veterinarios del mundo, pero nosotros también trabajamos en restablecer equilibrios en sus propietarios, para no quedar con el síndrome de la mesa coja.
Esas pequeñas cápsulas de sabiduría creo que ayudan y apuntan a eso.
Estas líneas son leídas por amantes de los animales y sé -porque solo llevo 40 años en esto- que hablarle al corazón y a la mente de los dueños es fundamental.
Tener un compañero animal es parte de la búsqueda de la felicidad (nadie tiene una mascota para ser infeliz), entonces, nuestra actividad tiene que ver con la felicidad personal de cada uno, reflexionar sobre la existencia es también eso, la misma búsqueda.
Es por eso que van esas pequeñas acotaciones, algunas muy sabias, profundas, misteriosas, mágicas, insondables, como la vida.
Dr. Fernando Rivera
Clínica Lyon

Nos establecimos en nuestra ubicación actual ya desde el año 2000, siempre teniendo como norte la excelencia en el servicio prestado.

20/09/2020

ME PREGUNTAN PORQUÉ
Varios me preguntan porqué coloco reflexiones, artículos o frases que hablan de algunos aspectos filosóficos que están afuera del ámbito animal, que tratándose de una clínica veterinaria lo medular es el aspecto médico o técnico, que es un error tocar temas existenciales, solo colocar lo que hacemos con los animales, eso es lo que interesa a los propietarios únicamente lo referido a nuestro trabajo en los aspectos médicos, que nos aboquemos a eso, que hablar de otra cosa que no sea clínico es estar fuera de contexto.
La verdad es que veo nuestro quehacer profesional en la búsqueda del restablecimiento de la salud y el bienestar de las mascotas en conjunto con el bienestar de sus amos, son inseparables, se necesitan y se complementan.
Más aún, dueños con problemas es sinónimo SIEMPRE de mascotas desdichadas y enfermas.
Restablecer la salud de las mascotas es labor de la ciencia que ejercemos, lo hacemos todos, pero nosotros también trabajamos en restablecer equilibrios en sus propietarios, para no quedar con el síndrome de la mesa coja.
Estas líneas son leídas por amantes de los animales y sé -porque solo llevo 40 años en esto- que hablarle al corazón y a la mente de los dueños es fundamental.
Tener un compañero animal es parte de la búsqueda de la felicidad (nadie tiene una mascota para ser infeliz), entonces, nuestra actividad tiene que ver con la felicidad personal de cada uno, reflexionar sobre la existencia es también eso, la misma búsqueda.
Es por eso que van estas pequeñas cápsulas de pensamientos, algunas muy sabias, profundas, misteriosas, mágicas, insondables, como la vida.

Dr. Fernando Rivera
Clínica Lyon

18/09/2020

Sorprendente evolución de paciente de 18 años operado de carcinoma espinocelular muy agresivo.

Perrito macho, mezcla, 18 años, operado hace 15 días de un carcinoma muy agresivo en la zona de cara y cráneo, una sorpr...
18/09/2020

Perrito macho, mezcla, 18 años, operado hace 15 días de un carcinoma muy agresivo en la zona de cara y cráneo, una sorprendente evolución.
Desgraciadamente no de puede mostrar el video.
Trataré de mostrarlo en otra nota

16/09/2020
16/09/2020

Dirección

Freire 1331
Concepción
4030000

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