13/07/2026
LOLA
Cuando Lola llegó era una perrita tímida y un poco desconfiada. Observaba todo con cautela y se tomaba su tiempo para conocer a las personas y a los demás perros. 🐶
Justo coincidió con una temporada en la que teníamos muchos huéspedes. Poco a poco, mientras algunos regresaban a sus hogares Lola fue encontrando su lugar. Con paciencia, fue ganando confianza y dejando atrás esa timidez que la acompañó los primeros días.
Cuando finalmente se relajo, apareció su verdadera personalidad. Descubrimos que una de sus mayores entretenciones era morder el agua y, apenas terminaba, revolcarse feliz por el pasto como si fuera el mejor premio del mundo. 💦🌱
Uno de los momentos más graciosos fue el día en que habíamos cortado el pasto. Apenas vio el césped recién cortado, no pudo resistirse y se revolcó con todas sus ganas y pelos mojados. Cuando se levantó, parecía Hulk: ¡quedó completamente verde! 😂🍃
Con el paso de los días ya no había nada que la intimidara. Incluso era capaz de dormir una siesta al lado de la chipeadora mientras estaba funcionando, como si el ruido no existiera. Y si había algo que siempre llamaba su atención, eran las ovejas. Podía pasar largos ratos observándolas con esa curiosidad que nunca perdió. 🐑💚
Lola llegó siendo una perrita reservada, pero se fue mostrando tal como era: alegre, curiosa y capaz de disfrutar cada rincón de la casa. Es de esas huéspedes que nos recuerdan que, a veces, lo único que un perro necesita para sacar su verdadera personalidad es un poco de tiempo, paciencia y mucho cariño.