23/01/2018
Hoy voy a hablar de un tema que me parece de suma importancia y que muchas veces queda relegado a un segundo plano: LAS RAZAS DE PERROS.
Casi todos saben de mi postura en cuanto a las adopciones de perros. Creo que si lo que deseamos es una compañía, un amigo, no hay nada mejor que adoptar y rescatar a un perro que sin ayuda de nadie moriría en la calle. Creo que es un gran acto de amor y valentía adoptar un callejero. Pero más allá de eso, respeto la decisión de quienes quieren un perro específico para un fin, una raza determinada, ya sea por gusto o por una necesidad concreta (trabajo por ejemplo). Hoy no voy a hablar de las ventajas/desventajas de los mestizos y perros de raza, eso será motivo de otro post, hoy voy a hablar específicamente de LAS RAZAS.
Lamentablemente en nuestro país, las razas han sufrido las infundadas MODAS. Así pasó en su momento con el doberman, el rottweiler, el dálmata, etc. Ahora sucede con el Caniche o el Pitbull. Parece una obviedad, pero cada raza tiene sus características particulares, fisiológicas (lo que vemos por fuera) y psicoetológicas (comportamentales). Muchas veces estas particularidades pasan a un segundo plano y nos dejamos llevar por lo que vemos de cachorros o por las modas.
Es una responsabilidad ENORME elegir la raza del perro, ya que es el próximo miembro de la familia que nos acompañara por muchos años. No podemos dejar librada al azar la eleccion de la raza. Porque podemos cometer graves errores que nos condenen a una convivencia insoportable o al perro a una vida no digna de él.
Antes de elegir la raza, debemos evaluar como es nuestra vida, nuestra familia y nuestro espacio.
Hay razas que necesitan mucho espacio, patio grande. Hay otras que con un patio chico o incluso en el interior de la casa ya pueden vivir bien.
También debemos tener en cuenta el tiempo que disponemos para dedicarle a ese nuevo cachorro que llegará a la casa. Hay razas muy demandantes en cuanto a cuidados específicos (baños, paseos, ejercicio, educación, etc). Tambien hay razas mucho más demandantes que otras en cuanto a lo económico: razas delicadas en cuanto a la alimentación, razas con predisposición a enfermedades genéticas que demandaran estudios y cuidados posteriores, razas con necesidad de peluquería mensualmente, razas grandes que necesitan mucho alimento, etc. Gastos que hay que tener en cuenta a la hora de decidir incorporar cierta raza. No es lo mismo alimentar un mastín, a alimentar un pequinés por dar un ejemplo.
Otro aspecto a considerar a la hora de decidir, es la longevidad. Mientras más grande es el tamaño del perro, más corta será su vida (obviamente esto es una generalidad, hay excepciones y todo depende de la forma de vida del perro en particular). Por ejemplo, un gran danés tiene una longevidad promedio de 8 a 10 años, mientras que un chihuahua vive en promedio de 12 a 20 años.
También es muy importante conocer las características comportamentales de cada raza. No es lo mismo la energía de un ovejero alemán, a la energía de un carlino o un basset hound (perro batata). Si somos una persona con mucha actividad, podemos optar por un perro más activo y con más necesidad de ejercicio. Ahora si el perro es para una persona mayor o una persona que pasa la mayoría del tiempo en su casa y sin actividad, debemos inclinarnos por un perro de características más tranquilas y menos demandantes.
Hay razas que genéticamente están mejor predispuestas a la vida en familia, con niños, con otros perros, con otros animales (por supuesto que esto depende e n gran medida de la crianza y eduacion del cachorro, pero en general hay una base genética al respecto). Mientras que hay otras razas que genéticamente son más independientes, más difíciles de llevar, mas “fuertes” en cuanto a temperamento y que no pueden caer en cualquier mano ni familia.
Son todas características que hay que tener en cuenta a la hora de decidirnos por una raza, para no equivocarnos y pagar las consecuencias.
A quien no le parece hermoso un cachorrito de caniche, un osito pomposo que dan ganas de llenar de besos? Pero si no vamos a poder comprometernos a llevarlo a la peluquería, bañarlo, mantener su pelo sin nudos y limpio, pronto ese osito se va a convertir en una bola de pelos anudada, llena de olor y problemas de piel.
A quien no le parece hermoso e imponente un pitbull adulto musculoso? Pero si no vamos a poder dedicarnos a su educación, socialización, estimulación cuando es cachorro, a su cuota diaria de ejercicios (físicos y psíquicos), lo que vamos a tener cuando sea adulto va a ser un perro estresado, con muchos problemas de conducta y lejos de esa forma musculosa que todos se imaginan al hablar de un pitbull.
A quien no le parecen súper divertidos e inteligentes los perros de trabajo como lo son los border collie, los ovejeros alemanes, los perros de caza? Pero si no vamos a contar con la dedicación de mantenerlos ejercitados físicamente, activos psíquicamente enseñándole cosas, poniéndole desafíos para resolver, pronto vamos a tener un perro frustrado, estresado, con “taras” u otras conductas indeseadas.
Cada raza fue creada por el hombre, seleccionando los ejemplares buscando un fin determinado (caza, compañía, guardia, etc) y eso determina en gran medida sus reacciones ante determinados estímulos y sus requerimientos físicos y psíquicos.
NO CUALQUIER PERRO ES PARA CUALQUIER PERSONA. DEBEMOS SER CONSCIENTES DE ESO Y RESPONSABLES A LA HORA DE DECIDIRNOS POR UNA RAZA DETERMINADA.