29/07/2015
Mi perro se vive rascando. ¿Qué tiene?
Es conveniente al tratar este tema definir prurito; que es una sensación molesta, que genera la necesidad de rascarse. Sería lo mismo decir que “le pica”.
El perro puede manifestar prurito de cinco maneras diferentes: lamido, rascado con las patas, mordisqueo, frotado contra objetos y sacudidas de la cabeza. La primera de éstas generalmente se observa por una pigmentación amarronada de los pelos de la zona y sobre todo en animales de pelaje blanco. Hay enfermedades que ocasionan prurito por sí mismas: sarnas (excepto demodexia), alergias, dermatitis por malasezzia, piojos, pulgas y bacterias; y otras que lo ocasionan debido a una infección posterior de la piel por otros microorganismos.
Existe un límite (umbral) por el cual una vez pasado este, el animal comienza a rascarse. Un animal que sale a pasear, corre y está constantemente entretenido es raro que lo supere, salvo que su enfermedad sea bastante importante. Por el contrario un animal aburrido con mucho tiempo solo, se rasca ante el mínimo estimulo. Por esto generalmente los perros se rascan mucho más durante la noche.
Es importante evaluar cuánto se está rascando. Para esto generalmente los veterinarios evaluamos las zonas donde la mascota lo hace, más allá de la información que el dueño nos puede indicar, ya que cada persona tiene su propia evaluación subjetiva de cuanto es mucho o poco rascado. Si el animal no tiene lesiones donde se rasca, se puede decir que no se está rascando en demasía. Ahora, si encontramos costras, sangre y zonas sin pelo, claramente se está auto infligiendo por la molestia que siente. Además el mismo rascado puede llevar a que se infecte la piel y sumar otro problema que va a sumar más prurito.
Uno de los grandes problemas contemporáneos de la profesión veterinaria son las alergias que son cada vez más crecientes. Estas son enfermedades donde el organismo reacciona contra alguna sustancia que la mayor parte de estos normalmente no reacciona.
Atopia: Las sustancias que generan el problema están en el medio ambiente y son difíciles de erradicar.
Alergia alimentaria: Las sustancias están dentro de los alimentos o se generan en su digestión.
Dermatitis alergia por pulgas: La sustancia alergénica es la saliva de la pulga. En estos casos basta solo una pulga para producir el cuadro. No es necesaria una infestación de estos parásitos.
Dermatitis alérgica por contacto: no son frecuentes por el efecto protector del pelo. Se dan mayormente en regiones sin pelo.
Hipersensibilidad bacteriana: Son reacciones a partes de bacterias presentes en mayor o menor medida sobre la piel.
Urticaria y edema de vasos sanguíneos: son reacciones anafilácticas, que a veces generan pequeñas sobreelevaciones sobre la piel o pueden hinchar algunas regiones. Generalmente son producidas por picaduras de insectos.
En los cuadros alérgicos, es importante, en un primer momento controlar el prurito, ya que nuestra mascota va a continuar rascándose y esto va a llevar indefectiblemente a un círculo vicioso; por los que los corticoides, de manera controlada, en un primer momento son fundamentales, a veces acompañados o no de antibióticos si la piel ya se encuentra infectada. También se pueden dar ácidos grasos esenciales, y otros medicamentos secundarios.
A pesar de que los corticoides son generalmente efectivos en controlar estos cuadros sintomáticos, es necesario resaltar la importancia de intentar determinar la/s sustancia/s generadoras de estos problemas para de este modo poder evitar futuras recaídas.
Se dice que un paciente alérgico debería concurrir a la veterinaria solo 2-3 veces al año por este problema para considerarse controlado. De lo contrario hay que seguir buscando el origen de la incomodidad de nuestra mascota para que pueda tener la piel sana y dormir bien por las noches.