16/09/2021
En verano el gran condicionante para los perros es el calor. Hay que tener en cuenta que un perro no suda, tan sólo refrigera el cerebro jadeando por la boca. Por ello, conservan el calor en el cuerpo, algo que los hace muy aptos para climas muy fríos, y vulnerables en países o estaciones cálidas.
Los perros carecen de glándulas sudoríparas repartidas por el cuerpo como nosotros. Ellos sudan por las a través de las almohadillas de sus patas donde tienen las glándulas merocrinas pero no son suficientes para eliminar todo el calor que el animal desprende. De ahí que su sistema de perder calor sea mediante la evaporación a través de la respiración por la boca. Cuando el perro detecta que su temperatura asciende, saca la lengua, jadea y respira más deprisa.
Las razas braquicéfalas como el buldog o carlino sufren más el calor porque su morro corto les dificulta la refrigeración cerebral. En cambio, los collie o pastores alemanes de hocico pronunciado lo tienen mejor.
El golpe de calor es una seria amenaza para la salud de nuestras mascotas.
En verano los perros tienen que beber más agua para poder hidratarse convenientemente. Por tanto, que tengan el cuenco de agua siempre lleno y a disposición