01/06/2026
Mi perro no sabe nada de filosofía.
No sabe de pérdidas, de deudas, de corazones rotos,
ni de esas noches en las que una mira el techo
como si el techo tuviera respuestas.
Sin embargo, logró entender de mí cosas que yo todavía no logro comprender.
No me pide que sea más fuerte,más exitosa,más valiente, más inteligente.
Solo presente.
Solo yo.
Mi perro no sabe nada de filosofía.
Pero me enseña la lección más difícil de todas,
que amar a alguien puede ser tan simple como seguirlo hasta la cocina,esperarlo detrás de una puerta y alegrarse profundamente porque volvió.
Conocí personas que me amaron menos después de conocerme más.
Él hizo exactamente lo contrario.
Mi Lokito dek amor…