31/10/2020
General Cabrera, 31/10/ 2020
A colegas, clientes y amigos de la Veterinaria Macagno:
Como muchos saben, la Veterinaria Macagno nació como un sueño y un proyecto de mi esposo, el Médico Veterinario Rubén Macagno, quién se inició en esa profesión en la entonces Cooperativa Agropecuaria General Cabrera, tiempo en el que se desarrolló profesionalmente y en el que cosechó grandes amistades y muy buenos clientes. Después de comprar ese negocio y funcionar durante un tiempo en el espacio físico de esa entidad, llegó el tiempo de tener su espacio propio.
En marzo de 1994 la veterinaria Macagno abrió sus puertas en el domicilio en el que hoy se encuentra funcionando, en la calle 12 de octubre al 654. Fue un sueño cumplido, tener su propia veterinaria, con esfuerzo y mucho trabajo, resignando parte de la vivienda familiar al ser destinados una cantidad importante de metros cuadrados al local comercial; por entonces, muchos viajantes la llamaron la boutique de las veterinarias, lo cual nos llenaba de orgullo.
Como muchos emprendimientos que se inician con esfuerzo, los comienzos son proyectos en los que se involucra a la familia, por lo que mientras Rubén atendía a sus clientes en los campos de la zona, yo atendía el comercio, incluso nuestros hijos mayores, aunque eran pequeños aún, también ayudaban de distinta manera. Eso fue posible hasta que mi profesión comenzó a demandarme más tiempo e hizo necesario que incluyéramos a otras personas en esta actividad. Mi agradecimiento a Eduardo, Marcos, Marina, Andrea, Rosa, quiénes en distintos momentos fueron colaboradores de Rubén en esta actividad.
Las vueltas de la vida hizo que Romina Sofía, al regresar de un viaje cargado de experiencias, se instalara en la Veterinaria, con el entusiasmo y la energía propia de una joven con nuevas ideas para convertir la “Veterinaria Macagno” en la “Vete de mí mascota”, la que fue cambiando su aspecto y con ella los servicios que se ofrecían hasta ser lo que es hoy, en ese tiempo se sumaron otros colaboradores Vivi, Lucas, Yami y hasta hoy, Vero. Gracias también a ellos.
La Veterinaria Macagno trató de mantener la esencia con la que fue creada pero la sociedad, (sigue en comentarios)