27/02/2016
“YO A MI PERRITO LE DOY HUESOS POR QUE LE GUSTAN”
Esta es una afirmación que encierra un importante grado de ignorancia. El perro, es perro, pero no una trituradora de huesos. Hay más de 400 razas de perros, es verdad que muchos de esos perros son enormes, algunos pesan más de 90Kg y tienen una dentadura capaz de “partir” un hueso del antebrazo de una persona en una sola dentellada. Pero también es verdad que existen razas “toy” algunos de los cuales pesan 900gr.
A esto debemos sumarle el hecho de que muchos de nuestros perros no tienen ningún entrenamiento, o muy poco para la masticación de huesos, si desde que son cachorros los alimentamos con balanceado.
Otro factor importante es que la dentadura del perro posee piezas dentales preparadas para morder y romper, NO PARA MASTICAR. Miren comer a un perro, cuenten cuantos golpes masticatorios le da a cada bocado… uno, dos, tres….y adentro.
El perro es un “tragador” compulsivo, no un masticador. En este caso el animalito robo huesos de un tacho de basura de una casa amiga…je…je..
Por eso es tan frecuente que tengamos que salir a las 12 de la noche a operar una obstrucción…ja…ja..
Hay una publicación de mis amigos Estefanía Flores Pavez y Gino Cattaneo de la UChile que comienza asi: “La fortaleza de una preocupación consciente, definida por algunos como 'tenencia responsable', puede tener como debilidad, aún en el más involucrado de los dueños de mascotas, el desconocimiento de lo vulnerables que pueden ser los regalones a los elementos aparentemente más inofensivos, presentes en el 'supuestamente' controlado ambiente que los alberga”.
Según el trabajo de mis amigos, los huesos se encuentran entre los cuerpos extraños más frecuentemente involucrados en este problema. Pueden alojarse en cualquier parte del tubo digestivo.
" sabias palabras de un colega... me pareció interesante compartirlo"