28/05/2021
Como proteger los cachorros que han perdido la inmunidad
materna antes de las 6 semanas de vida
Vacunación Anticipada
Durante las primeras horas luego del nacimiento, el cachorro deberá ingerir calostro de su madre, el que se espera proporcione protección inmunológica adquirida pasivamente durante todo el período neonatal.
Se ha demostrado que puede haber una variación considerable entre compañeros de una misma camada en la eficiencia de la absorción de inmunoglobulinas calostrales, esto se encuentra directamente relacionado con el tamaño y la fuerza individual del recién nacido y las habilidades maternas de la perra. También pueden haber variaciones individuales entre las madres en relación a la concentración de anticuerpos específicos en cada calostro.
El período neonatal en la especie canina, definido como las primeras tres semanas de vida, es una etapa crítica y con alto riesgo de mortalidad, pues alrededor del 10% de todos los cachorros nacidos vivos mueren entre el nacimiento y los 21 días de edad.
La tasa de supervivencia durante este período depende de la capacidad del recién nacido para adaptarse a la vida extrauterina. Una transferencia adecuada de anticuerpos a través del calostro es fundamental para los cachorros, ya que bajos niveles de inmunoglobulinas se asocian a un mayor riesgo de mortalidad neonatal.
Es habitual que en la mayoría de los consultorios veterinarios, los cachorros comienzan a ser vacunados a partir de las 6 semanas de vida, suponiendo que la inmunidad materna ha sido suficiente para protegerlos frente a las enfermedades principales, hasta ese momento.
Un estudio reciente, demostró que solo el 12% de los cachorros tenían un título protector frente a parvovirus a las 4 semanas de vida .
Por lo señalado, el criterio a tener en cuenta para cachorros que viven en lugares potencialmente contaminados, es esperar una disminución más rápida de los anticuerpos maternos debido a la alta presión ambiental, lo que conducirá a una entrada más temprana al período de susceptibilidad a las diferentes infecciones virales.
Recientemente se demostró que vacunas con alto título antigénico administradas a las 4 semanas de edad pueden ser eficaces para colaborar en la reducción de la susceptibilidad al Parvovirus canino. Este estudio también evidenció, que el sistema inmune de los cachorros a edad temprana, es lo suficientemente apto como para montar una respuesta inmune protectora frente al desafío antigénico de las vacunas.
En base a esta información sugerimos que en ambientes con alta circulación viral y para cubrir las necesidades de pacientes pediátricos que han quedado desprotegidos a edad temprana y de esta forma colaborar en la reducción de las tasas de mortalidad, el profesional actuante considere la posibilidad de comenzar la vacunación de forma anticipada.
Recordando que antes de las 6 semanas de vida se deben utilizar exclusivamente productos adecuadamente diseñados para esta finalidad. Las vacunas que se pueden colocar entre las 4 y 6 semanas de vida.
Por lo tanto, la estrategia de protección y el diseño del mejor esquema de vacunaciones que sirva para prevenir la Parvovirosis y el Distemper o moquillo en los cachorros, siempre debe estar en manos del médico veterinario conocedor de las características epidemiológicas de la zona y el lugar en donde vive cada animal.
Es muy importante que las personas tenedoras de cachorros jóvenes se informen de antemano y cumplan estrictamente con las fechas establecidas por el médico veterinario, pues el inicio de la vacunación, los intervalos entre las dosis y la finalización del esquema inicial de vacunaciones, representan las claves para obtener la protección, y de esta forma evitar el sufrimiento animal y las muertes innecesarias.