29/04/2025
Te prestaré un perro – me dijo una voz.
Para que lo ames mientras viva y lo llores cuando muera, tal vez
serán 12 o 14 años, incluso puede ser por tan sólo 2 o 3.¿Lo harías? ¿Lo cuidarás por mí mientras lo llamo de regreso?
Tendrá encantos que te maravillarán y si su permanencia contigo
es corta, siempre tendrás sus recuerdos para aligerar su pérdida.
No puedo prometerte que se quedará, ya que todo lo terrestre
debe terminar. Pero hay lecciones que quiero que este perro aprenda.
He buscado por todo el mundo tratando de encontrar un maestro
verdadero. Y de entre toda la gente que habita la Tierra, te he escogido a ti.
Ahora dime, ¿le darás todo tu amor y pensarás que el esfuerzo
vale la pena?¿No odiarás al mundo y a la vida cuando venga de nuevo por él?
Y entonces contesté: – Sí, estoy dispuesta, eso haré. Pero odiaré a la vida cuando se vaya. Lo resguardare con ternura, lo amaré de todo corazón mientras pueda y por el amor que me dará siempre estaré agradecida.
Si vienes por él mucho antes de lo que espero, no te prometo ser fuerte ante la pena y no trataré de entender el por qué.
Sólo sentiré que mi corazón se fue con el y no tendré valor para sufrir nuevamente. Y sin embargo, no tengo valor para vivir sin ellos!! Por los que están, los que estuvieron y los que vendrán. Ellos saben amar mucho más que el ser humano y se merecen todo lo bueno que uno les pueda dar