19/08/2025
CUIDADO: PUEDES ESTAR PROVOCANDO DISPLASIA A TU CACHORRO
En la displasia de codo y cadera tienen mucho que ver las circunstancias ambientales.
El tipo de suelo en el que se encuentren los cachorros, donde viven y juegan, es muy importante. Hay dos características fundamentales: que no patine y que no sea duro. Así nos encontramos con que los suelos más habituales en nuestras casas (baldosa/plaqueta y tarima/parqué) cumplen precisamente con esas dos malas características.
El suelo no tiene por qué ser el desencadenante de la displasia, pero lo cierto es que yo, cuando tengo cachorros, pongo pequeños felpudos o piezas de moqueta en las zonas de paso o en los ángulos donde puede existir más esfuerzo. Por supuesto, evito los movimientos bruscos sobre ese tipo de superficies.
El suelo perfecto para el desarrollo articular de un cachorro existe: el césped, regular y blando, absorbe el impacto con facilidad y es antideslizante. Y lo mismo sucede con la gravilla y la arena suelta, como la de la playa.
Y hablando de movimientos y ejercicio, los cachorros no deberían hacer nunca ejercicios bruscos o que supongan impacto en sus articulaciones (sobre todo saltos, por ejemplo de la cama y el sofá al suelo). Ni tampoco ejercicios continuados: los cachorros deben hacer lo que ellos quieran, no más. No deben acompañarnos durante los paseos en bici, ni perseguir pelotas y menos aún frisbees.
En este aspecto, las escaleras de casa son las mayores enemigas de un cachorro. Nunca dejemos que suban y bajen por ellas hasta que sean adultos. Son el principal desencadenante de problemas articulares en nuestro cachorro.
Debemos respetar todas estas precauciones porque durante su desarrollo los cachorros son muy sensibles en sus cartílagos (se trata de huesos o partes de huesos que durante los primeros meses de vida tienen una consistencia blanda y susceptible de formarse mal en su endurecimiento durante el crecimiento debido a impactos repetitivos en la misma zona).
Los cartílagos de crecimiento se pueden dañar con facilidad con un único salto o una mala caída. Pero también se pueden desgastar con ejercicios suaves pero continuados que suponemos beneficiosos.
No nos cansaremos de recordarlo: Nunca se debe forzar a un cachorro a hacer ningún ejercicio. Si está rellenito no pasa nada, si ya se puede considerar «gordo»… baja la ración o cambia de alimentación, pero no fuerces nunca la actividad física.
¿Y cuándo deja de ser delicado un cachorro?
Cuando deje de crecer el cachorro comenzará a ser menos sensible a este tipo de lesiones. Esto no sucederá en ningún caso antes del año de edad, mejor si esperamos a los 18 meses.
Fuente: Dogweb