06/09/2023
En verano, y con el calor, lo peor que nos puede suceder es un golpe de calor. En las mascotas ocurre lo mismo, y por eso es importante saber como podemos evitar que nuestra mascota enferme debido a un golpe de calor.
Los perros carecen de glándulas sudoríparas y tan solo pueden regular su calor corporal mediante el jadeo y a través de las almohadillas de sus patas. Si no se regula correctamente su eliminación puede producirse un GOLPE DE CALOR. Se trata de una verdadera urgencia que precisa de un descenso rápido y controlado de la temperatura corporal. Esto puede aparece en los periodos de calor intenso y cuando hay mucha humedad.
El caso más conocido es el que se produce cuando el perro se queda encerrado dentro del coche, pero también, cuando el suelo de las jaulas es de cemento, cuando no disponen de mucha sombra o cuando están en habitaciones pequeñas y mal ventiladas, pero también puede darse el caso de quemadas en las almohadillas de sus patas, si el asfalto o la arena donde se mueven están muy calientes.
Los síntomas clínicos aparecen cuando la temperatura interna supera los 42 grados y la muerte podría producirse en las primeras 24 horas
Los signos que nos harán sospechar un golpe de calor en nuestros perros son:
Aumento de la temperatura corporal
Aumento de la frecuencia cardiaca
Dificultad respiratoria
Tono azulado de la piel por falta de oxigeno
Temblores musculares y tambaleos
Cambio de color en las mucosas
Babeo
¿Qué hay que hacer?
Enfriar el cuerpo del animal (sumergir al animal en agua a 20 grados)
Estando mojado podemos usar un ventilador y aplicar hielo en axilas e ingles
Una vez estabilizada la temperatura acudir a su veterinario habitual
Mojar la boca del animal, pero sin obligarle a beber
¿Qué NO hay que hacer?
No usar agua helada
No envolver al animal una vez mojado
No enfriarlo demasiado y provocar una hipotermia
¿Cómo proteger a mi mascota del calor?
Paseos y ejercicio, por la mañana o al anochecer, y así evitar horas de mucho calor
Nunca dejar al animal dentro de un coche o en sitios poco ventilados
Disponer siempre de sombra y agua fresca
Comer en las horas de menos calor
Ante cualquier síntoma de este tipo, recuerda contactar con tu centro veterinario!