13/03/2026
Viajó exitosamente al espacio, pero 2 meses después la sacrificaron.
Esta es Félicette, una gata callejera blanca y negra que pasó de vivir en las calles de París a convertirse en parte de la historia de la exploración espacial.
El 18 de octubre de 1963, científicos del programa espacial francés la eligieron entre varios gatos por su calma y resistencia. Con apenas dos kilos y medio de peso, fue enviada a bordo de un cohete que la llevó a 154 kilómetros sobre la Tierra en un vuelo suborbital.
El experimento fue considerado un éxito. Félicette regresó con vida, convirtiéndose en la primera y única gata que ha viajado al espacio.
Pero su historia no tuvo el final que muchos imaginarían.
Apenas dos meses después de su misión, los investigadores decidieron sacrificarla para estudiar los efectos que el viaje espacial había tenido en su cuerpo. El análisis aportó muy poca información científica y, con el paso de los años, su historia quedó prácticamente olvidada.
Décadas más tarde, su nombre volvió a recordarse. En 2019, se inauguró una estatua en su honor en la Universidad Espacial Internacional de Estrasburgo, donde aparece mirando hacia el cielo, como si todavía estuviera observando las estrellas que una vez alcanzó.
Una pequeña gata callejera que, sin saberlo, terminó formando parte de uno de los capítulos más curiosos de la historia del espacio.
Nota:
Esta historia se basa en registros históricos sobre la misión espacial de Félicette en 1963. Algunas imágenes que circulan en redes pueden ser recreaciones o ilustraciones y, en ciertos casos, pueden haber sido generadas con herramientas de inteligencia artificial con fines educativos o ilustrativos.