21/05/2026
El gato doméstico es un carnívoro estricto, por lo que necesita una alimentación basada principalmente en tejidos animales. A diferencia de otros animales como el perro, requiere grandes cantidades de proteína y nutrientes esenciales como la arginina y la taurina, aminoácidos indispensables para funciones vitales. La falta de taurina puede causar daños graves en el corazón y los ojos.
Los gatos eligen su alimento principalmente por el olor, seguido del sabor, la textura y la temperatura. Su sentido del olfato es muy desarrollado y prefieren alimentos con aroma intenso, especialmente los que recuerdan a una presa fresca. También suelen preferir la comida tibia, alrededor de 35 °C.
La textura influye en la forma en que comen: los alimentos húmedos suelen ser más apetecibles y se consumen más rápido, mientras que el alimento seco se come de forma más lenta y constante. Además, los gatos prefieren realizar pequeñas comidas varias veces al día.
Las experiencias previas también afectan sus gustos alimenticios. Aunque suelen disfrutar cierta variedad, el estrés, cambios de ambiente, enfermedades, ruidos fuertes o situaciones negativas pueden disminuir su apetito o hacer que rechacen alimentos nuevos. Por eso, el entorno tranquilo, la limpieza de sus platos y mantener rutinas estables son importantes para una buena alimentación felina.