16/08/2026
Mi abuela guardó la ropa de mi abuelo Tomás debajo de la cama durante UN AÑO y no dejaba que nadie tocara esa caja. Hasta que un día la abrió por culpa de Suspiro y cortó una de las camisas que más cuidaba. 😭
Tomás murió hace un año. Suspiro era su gato y desde entonces se la pasaba echado en el sillón donde mi abuelo se sentaba.
Mi abuela decía que se veía apagado.
Un día sacó de la caja la camisa de cuadros que mi abuelo usaba los domingos. La cortó en pedazos y con aguja e hilo cosió un ratoncito de tela. 💔
Se lo puso a Suspiro entre las patas.
El gato lo olfateó, se quedó quieto y después lo agarró con las dos patas delanteras para pegárselo a la cara.
Desde ese día NO LO SUELTA.
Duerme con el ratón, come al lado y si se cae de la cama lo busca hasta encontrarlo. Mi abuela incluso le cosió TRES juguetes más con otras telas. Ni caso les hizo.
Ella está convencida de que reconoció la tela de la camisa con la que Tomás se sentaba los domingos en ese mismo sillón. Eso es lo que ella cree, y nadie en la casa tiene ganas de discutírselo.
Hay gente que siente ENVIDIA de quienes tuvieron un amor capaz de dejar recuerdos hasta en una camisa vieja. Mi abuela dice que, cuando ese ratoncito deje de oler como ella recuerda a Tomás, va a coser otro con otra camisa. Y seguirá así hasta que se acabe la ropa o DIOS diga que ya fue suficiente. 😭❤️