23/05/2026
🚨 MALTRATO ANIMAL EN RASTRO MUNICIPAL DE , HGO.🚨
Yo, Lorena Rivera Garnica, en mi carácter de representante de la sociedad civil en el actual Consejo de Bienestar Animal del H. Ayuntamiento de Pachuca y activista por los derechos de los animales en la organización Santuario Cuatro Patitas Un Corazon, denuncio públicamente las graves faltas cometidas en el Rastro Municipal de Pachuca, Hgo.
Las imágenes difundidas por diversos medios de comunicación muestran prácticas que violan la NOM-033-SAG/ZOO-2014, entre ellas:
Cerdos conscientes, que no fueron aturdidos previamente y retorciéndose mientras se desangran, prolongando su agonía.
De lo anterior es evidente que el personal carece de capacitación y que no existe supervisión de un médico veterinario, lo cual constituye un grave incumplimiento legal y ético.
📢 Exigimos al alcalde Jorge Alberto Reyes:
Investigación inmediata: Que se abra de oficio un procedimiento administrativo y se dé vista a la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo (PGJEH) para investigar a responsables directos, operadores y directivos del rastro municipal por la probable comisión de delitos contra los animales.
Sanciones ejemplares: Que se castigue con todo el rigor de la ley a quienes han infligido este sufrimiento innecesario, incluyendo la inhabilitación de servidores públicos involucrados.
📌 Antecedentes:
Cabe mencionar que ya existe una denuncia formal (por segunda ocasión) interpuesta por la organización Igualdad Animal México y una petición formal a la Secretaría de Salud de Hidalgo por parte de nuestra asesora jurídica, Daisy Espinosa Carrillo.
El rastro municipal no puede operar como un centro de tortura bajo la clandestinidad institucional. La ley es clara: el dolor innecesario y la agonía prolongada son delitos y faltas graves que no deben ser toleradas por ninguna administración.
🌱 Desde el Santuario Cuatro Patitas Un Corazon HACEMOS UN LLAMADO A LA EVOLUCIÓN:
¡NO A LA EXPLOTACIÓN ANIMAL!
Más allá del cumplimiento estricto de la ley, este doloroso escenario nos obliga a reflexionar como sociedad. Los animales no son objetos de consumo ni engranajes de producción masiva; son seres sintientes capaces de experimentar dolor, miedo y frustración.
La verdadera justicia social no estará completa mientras sigamos justificando la crueldad sistemática. Es momento de transitar hacia modelos de consumo éticos, conscientes y respetuosos con la vida en todas sus formas.
Julio Menchaca
Vanesa Escalante Arroyo