20/08/2025
Nos vamos de vacaciones.
Diez días enteros sin ingresos, pero con el alquiler, la luz, el agua, los seguros sociales y la basura (literal y metafórica) corriendo como siempre. Un planazo.
¿Podríamos quedarnos abiertos aunque no entre nadie? Claro.
¿Nos encanta pagar para estar mirando la pared? También. Pero esta vez preferimos mirar el mar.
Y sí, ya lo sabemos: siempre hay quien, justo hoy, se sorprende de que cerremos diez días enteros.
Generalmente los mismos que pasan una vez al año y repiten con orgullo eso de “apoyar el comercio local”... sin saber ni qué tiendas siguen abiertas en su barrio.
Y cuando cierras para siempre, corren a poner un “qué pena” como si les doliera de verdad.
Aunque solo cruzaron la puerta un par de veces en años.
Ese tipo de gente que, sin haber emprendido jamás, se siente con derecho a decirnos —a los que no vivimos de nadie— cómo deberíamos llevar nuestro negocio.
(Disculpad el exabrupto: habla la fatiga física, mental y un poco también la factura de la luz y los impuestos).
Volvemos en diez días . Con menos ingenuidad, más protector solar y el mismo amor por este, a ratos, absurdo oficio.
PD: nos vemos el día 15 con las mismas ganas que siempre y dando lo mejor de nosotros.
Créditos al autor.