13/06/2026
Hace solo unos días, cuando llegamos a casa de Golfo, apenas podía moverse. Estaba tumbado, temblando y su familia, con todo el dolor del mundo, pensaba que había llegado el momento de despedirse.
Tras valorar su situación, decidimos darle una oportunidad y comenzar un tratamiento.
Hoy, apenas 4 días después, Golfo vuelve a ponerse en pie y a disfrutar de su familia.
No siempre es posible cambiar el final de la historia, pero cuando existe una opción razonable y el bienestar del animal lo permite, merece la pena intentarlo. 💚🐾