03/05/2026
Hoy quiero felicitar y recordar a esas mamis perrunas, a las que tienen hijos de cuatro patas, a las que tienen hijos humanos, a las que no pueden ser mamás, pero si lo son, a las que adoptan, a las que compran, a las que son casa de acogida y sobre todo a aquellas mamás que un día perdimos a nuestros hijos perrunos.
Madre no es la que pare, madre es la que cuida, la que protege, la que da de comer, la que sale corriendo al veterinario, la que pasa noches en vela porque su pequeño está malito, la que lucha contra viento y marea para que su familia esté bien, la que se preocupa hasta el extremo porque su mascota está mal y nadie la entiende porque no es un hijo que ha parido, aquella que siempre está, pero de la que nadie habla.
INFINITAS FELICIDADES A ESAS MAMIS, yo os veo, sé lo que sentís y estoy aquí para recordaros que sois increíbles, que sin vosotras esas mascotas no serían felices, que hay días muy difíciles de superar y aún así dais lo mejor de vosotras mismas para mantener ese equilibrio y sobre todo quiero recordar esa carga que muchas llevamos, esa carga de haber perdido a nuestros/as amigos/as fieles y todavía escuchar que haya gente diciéndote, pero si es un perro/gato, etc, no pasa nada, coge otro, como si un animal fuera reemplazable por otro. Así que quiero deciros que no penséis en esas malas lenguas, que vosotras sabéis el luto que habéis pasado o estáis pasando y que jamás jamás jamás se sustituye un animal por otro, cada uno es un ser diferente, al igual que nosotros.
Cuando os digan esas cosas tan feas, cerrar los oídos e iros al mejor sitio del mundo, a la mirada de vuestra mascota, aquella que es fiel, inocente, pura y real, y anclaros a ese momento, a ese sentimiento, a esa emoción tan tan fuerte que solo algunas entendemos.
Olfateando la vida, el aprendizaje que deja huella.