09/07/2026
Hola, somos Negra y Blanquita, y solo tenemos un deseo: seguir juntas.
Tenemos solo dos años, pesamos nueve kilos cada una, toda una vida por delante y un corazón lleno de ganas de querer.
Pero hasta ahora, la vida no ha sido justa con nosotras. Venimos de un pueblo de Toledo, donde conocimos el abandono y el maltrato. Aun así, nunca dejamos de creer que algún día alguien nos querría con amor.
Hoy estamos castradas y esperando una familia. Pero la realidad es que vivimos en un chenil. Cada día que pasa es un día más entre rejas, rodeadas de ladridos y mucha tristeza. Ahora nos estamos apagando poquito a poco.
Somos hermanas. Desde que nacimos hemos dormido juntas, nos hemos protegido y nos hemos dado fuerza cuando todo parecía perdido. Cuando una tiene miedo, la otra le da valor. Cuando una llora, la otra se viene a su lado.
Por eso, nuestro mayor sueño sería encontrar un hogar donde podamos seguir compartiendo la vida.
Sabemos que no siempre es posible, así que también podemos ser adoptadas por separado, si con ello conseguimos, por fin, conocer el amor de una familia. Pero si existe la posibilidad de seguir juntas, sería el regalo más bonito que la vida podría hacernos.
Somos muy buenas con las personas y con los niños. Solo buscamos un lugar sin gatos.
No queremos dar pena, queremos dar amor. Ese amor inmenso que solo un perro rescatado sabe regalar, cuando por fin descubre que no tiene que volver a sufrir.
Por favor, mira nuestras caras. Aunque para muchos solo seamos dos perritas más, para alguien ahí fuera podemos ser la mejor decisión de su vida.
¿Nos das una oportunidad?
Juntas sería nuestro sueño. Separadas también aprenderemos a querer con todo el alma a quien nos abra las puertas de su hogar.