12/05/2026
Thor llegó a mi vida siendo un cachorro con mucha agresividad.
Me mordía, reaccionaba… y muchos solo habrían visto un problema. 🐺
Pero yo veía algo diferente.
Me obsesioné con entenderlo.
Con observar cada reacción, cada emoción y cada detalle hasta encontrar una respuesta.
Y en ese proceso ocurrió algo que cambió mi vida.
Empezamos a entendernos de una forma difícil de explicar con palabras.
Como si conectáramos en un nivel más profundo.
Él empezó a entenderme a mí… y yo empecé a entenderlo a él.
Y fue ahí donde entendí algo todavía más grande.
Siempre sentí que yo no estaba hecho para ser uno más.
Que había algo dentro de mí buscando un propósito real, algo capaz de dejar huella.
Y gracias a Thor encontré ese propósito.
Comprendí que mi camino era este:
trabajar con perros, entenderlos de verdad… y ayudar a otras personas a construir una conexión capaz de transformar vidas. 🖤
También quiero agradecer a mis mentores,
Miguel Lorenzo y Eduardo Cabanilla,
por enseñarme, guiarme y ver en mí algo que al principio ni yo mismo era capaz de ver.
Porque a veces solo hace falta alguien que crea en ti… hasta que tú también empiezas a creerlo.
Y desde ahí, todo cambia.