23/05/2026
🚨 DENUNCIA PÚBLICA 🚨
En Cárdenas, en Línea y 22, apareció un perrito botado sin sus extremidades. Un hecho brutal, grotesco y completamente inhumano que debería estremecer a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad.
Y lamentablemente, esto no es un caso aislado.
Cada vez son más los reportes de perros y gatos desaparecidos. Mascotas que salen y nunca regresan. Animales indefensos que terminan siendo víctimas de una situación social cada vez más degradante y aterradora.
Y una vez más queda demostrado que la supuesta Ley de Protección Animal en Cuba no funciona.
Papel mojado. Nada más.
Porque si realmente existiera protección, si realmente existieran consecuencias contundentes contra el maltrato animal y mecanismos reales para actuar, estas atrocidades no seguirían ocurriendo con tanta impunidad. Esa ley terminó siendo más un documento para callar críticas y aparentar preocupación que una herramienta efectiva para defender a los animales.
Y sí, todos sabemos perfectamente la situación extrema que se vive. Nadie es inconsciente del hambre, la desesperación y las necesidades que atraviesa la gente. Nosotros también vivimos esa realidad todos los días. Pero no podemos usar eso para justificar lo injustificable.
La solución no está en perder la humanidad.
No podemos seguir el ritmo de tanta destrucción destruyéndonos nosotros mismos como sociedad. Porque cuando una sociedad comienza a normalizar actos así, cuando mirar un perro mutilado ya “no sorprende”, entonces estamos frente a algo mucho más grave que la pobreza.
Estamos frente a una deshumanización total.
Esto no solo es cruel y repugnante. También es antihigiénico, peligroso y socialmente alarmante. Estamos hablando de animales domésticos, de mascotas, de seres vivos que sienten miedo, dolor y sufrimiento.
Da asco. Da vergüenza. Y da tristeza ver hasta dónde estamos llegando.
Y mientras tanto, nadie responde. Nadie protege. Nadie hace cumplir nada.
También queremos hacer un llamado urgente a todas las personas con mascotas: cuídenlas muchísimo. No las dejen salir solas, ni sin supervisión, ni “solo un momento”. No es tiempo para confiarse. Usen correa, manténganlas protegidas y pendientes de ellas. Cada día aparecen más denuncias y reportes de animales desaparecidos, y lamentablemente hay que asumir la realidad que estamos viviendo.
Qué doloroso tener que escribir algo así.
Pero callar ante esto sería aceptar que ya perdimos completamente la humanidad.